Lilypie Second Birthday tickers

viernes, 22 de mayo de 2009

El carácter de la guagua...

Nuestra pequeña es un remolino. Con la cabeza me amasa la vejiga; entre los codos, las rodillas y el rabo hace que mi panza se mueva ondulatoriamente y adopte formas extrañas: riendo la llamamos "el octavo pasajero"; y desde el cuarto mes hasta el séptimo que transcurre actualmente, no ha dejado de patearme si algún elástico le aprieta, si el Juano le habla, si no le gusta mi posición, pero recientemente se ha acomodado con los pies a mi costado derecho y siento que trota dentro de mi piel sobre el colchón cuando me acuesto. Nos hace reír, parece el "octavo pasajero", aunque a veces me quita el sueño: pasear por el cuarto a 7ºC para dormirla en mis entrañas mientras el Juano ronca libremente no me hace tanta gracia.
Con este antecedente, fuimos entusiasmadísimos a la cita para el eco en 4 dimensiones: el concepto del 3D pero con movimiento y no solo en foto. Siempre empujando las expectativas un poco más allá, me pegué 3 ferrero roché y media taza de café después de más de un semestre de abstinencia de cafeína. Total, la guagua hizo lo que le vino en gana y nos mostró cuán pacífica es cuando está dormida: ¡ni una de las gracias que siempre me hace! Es más, luego de que la ecógrafa me tenía contorsionando incomodísima para verle al menos el rostro, la Franca abre la boca para echarse un bocado de líquido amniótico: a mi más me pareció una risotada de burla jaaaa. La que sufrió el experimento fui yo que no pegué el ojo toda la maldita noche.
Esta demostración de carácter tiene una explicación: es que la Franca nacerá bajo el signo de LEO: tiene fecha de llegada para el 27 de julio, pero como en estas cosas nunca se sabe (y encima, con esa personalidad...menos predecible aún el tema) puede ser antes o después.

Tu signo está representado por el león, rey de la selva, y regido por el Sol, astro rey de nuestro Sistema Solar. Como signo de Fuego que eres necesitas destacar por tu propia personalidad e imponer tu voluntad.
Los nativos de tu signo soléis desarrollar una fuerte personalidad, frecuentemente vinculada a una voluntad de poder y nobleza. De ahí que necesites la admiración de los demás, sentirte el centro de atención o ser el elemento clave. Poseedor de unas grandes capacidades de organización, existen, sin embargo, algunos Leo que se refugian en la queja y la protesta cuando las cosas no les van bien. A ti también te corresponden las emociones con las que expresamos los sentimientos, y por ello tienes unas dotes especiales para el drama o para poner un énfasis especial en tus expresiones. Además, sueles tener un portentoso talento para dirigir y para la puesta en escena. Por eso no es extraño que tengas habilidad para rodearte de un buen equipo.

Sin embargo, en numerosas ocasiones, queriendo hacer lo mejor por los demás, arrastras los problemas de quienes te rodean, algo de lo que los Leo podéis llegar a presumir. Si algunos nativos del signo os mostráis orgullosos es debido al sentimiento de grandeza que os acompaña y porque os tomáis muy en serio a vosotros mismos y vuestras creaciones. De hecho, sois uno de los signos que peor soportan la derrota personal.
Pero tienes un espíritu mucho más tolerante y juguetón de lo que se suele creer, aunque sólo con tu camada o con aquellos que no puedan representar ningún tipo de amenaza a tu poder o a tu territorio. Cordialidad, magnanimidad y generosidad son algunos de tus rasgos más positivos.
Enamorado del amor, éste se convierte en un ingrediente imprescindible para tu vida. Debido a la intensidad de tus emociones, para ti la vida en general y las relaciones amorosas en particular pueden convertirse en un idóneo escenario en el que manifestarte. Con frecuencia te gusta impresionar y buscas la admiración.
Si Leo posee una carta astral cuyo conjunto sea armónico mostrará las principales virtudes del signo: autoconfianza, tranquilidad, una gran voluntad, generosidad ycapacidad de organización o de liderazgo.
Pero si el conjunto de la carta astral no es armonioso, algunos de sus más destacados defectos pueden ser: ego inflado, tendencia a dominar, presunción, arrogancia y falta de organización.

sábado, 16 de mayo de 2009

Lecciones de los niños para la humanidad (2)

En la película ¨Su excelencia", filmada en 1966, Mario Moreno (Cantinflas) hizo el papel del embajador López, representante de la República de los Cocos, que pronuncia ante la ONU el discurso "Armaos los unos contra los otros¨

Me ha tocado en suerte ser último orador, cosa que me alegra mucho porque, como quien dice, así me los agarro cansados. Sin embargo, sé que a pesar de la insignificancia de mi país que no tiene poderío militar, ni político, ni económico ni mucho menos atómico, todos ustedes esperan con interés mis palabras ya que de mi voto depende el triunfo de los Verdes o de los Colorados.

Señores representantes: Estamos pasando un momento crucial en que la humanidad se enfrenta a la misma humanidad. Estamos viviendo un momento histórico en que el hombre científica e intelectualmente es un gigante, pero moralmente es un pigmeo. La opinión mundial está tan profundamente dividida en dos bandos aparentemente irreconciliables, que se ha dado el singular caso de que la decisión queda en solo un voto.

El voto de un país débil y pequeño pueda hacer que la balanza se cargue de un lado o se cargue de otro lado. Estamos, como quien dice, ante una gran báscula: por un platillo ocupado por los Verdes y con otro platillo ocupado por los Colorados. Y ahora llego yo, que soy de peso pluma como quien dice, y según donde yo me coloque, de ese lado seguirá la balanza. ¡Háganme el favor!...

¿No creen ustedes que es mucha responsabilidad para un solo ciudadano? No considero justo que la mitad de la humanidad, sea la que fuere, quede condenada a vivir bajo un régimen político y económico que no es de su agrado, solamente porque un frívolo embajador haya votado, o lo hayan hecho votar, en un sentido o en otro.

El que les habla, su amigo... yo... no votaré por ninguno de los dos bandos (voces de protesta). Y yo no votaré por ninguno de los dos bandos debido a tres razones: primera, porque repito, que no se sería justo que el solo voto de un representante, que a lo mejor está enfermo del hígado, decidiera el destino de cien naciones; segunda, estoy convencido de que los procedimientos, repito, recalco, los procedimientos de los Colorados son desastrosos (voces de protesta de parte de los Colorados). ¡Y tercera!... porque los procedimientos de los Verdes tampoco son de lo más bondadoso que digamos (ahora protestan los Verdes).

Y si no se callan ya yo no sigo, y se van a quedar con la sensación de no saber lo que tenía que decirles.

Insisto que hablo de procedimientos y no de ideas ni de doctrinas. Para mí todas las ideas son respetables aunque sean "ideítas" o "ideotas" aunque no esté de acuerdo con ellas. Lo que piense ese señor, o ese otro señor, o ese señor (señala), o ese de allá de bigotico que no piensa nada porque ya se nos durmió, eso no impide que todos nosotros seamos muy buenos amigos. Todos creemos que nuestra manera de ser, nuestra manera de vivir, nuestra manera de pensar y hasta nuestro modito de andar son los mejores; y el chaleco se lo tratamos de imponérselo a los demás y si no lo aceptan decimos que son unos tales y unos cuales y al ratito andamos a la greña.

¿Ustedes creen que eso está bien? Tan fácil que sería la existencia si tan solo respetásemos el modo de vivir de cada quien. Hace cien años ya lo dijo una de las figuras más humildes pero más grandes de nuestro continente (se refiere a Benito Juárez): "El respeto al derecho ajeno es la paz" (aplausos).

Así me gusta... no que me aplaudan, pero sí que reconozcan la sinceridad de mis palabras.

Yo estoy de acuerdo con todo lo que dijo el representante de Salchichonia, con humildad, con humildad de albañiles no agremiados debemos de luchar por derribar la barda que nos separa, la barda de la incomprensión, la barda de la mutua desconfianza, la barda del odio, el día que lo logremos podemos decir que nos volamos la barda (risas). Pero no la barda de las ideas, ¡eso no!, ¡nunca!, el día que pensemos igual y actuemos igual dejaremos de ser hombres para convertirnos en máquinas, en autómatas.

Este es el grave error de los Colorados, el querer imponer por la fuerza sus ideas y su sistema político y económico; hablan de libertades humanas, pero yo les pregunto: ¿existen esas libertades en sus propios países? Dicen defender los derechos del proletariado, pero sus propios obreros no tienen siquiera el derecho elemental de la huelga, hablan de la cultura universal al alcance de las masas pero encarcelan a sus escritores porque se atreven a decir la verdad, hablan de la libre determinación de los pueblos y, sin embargo, hace años que oprimen una serie de naciones sin permitirles que se den la forma de gobierno que más les convenga. ¿Cómo podemos votar por un sistema que habla de dignidad y acto seguido atropella lo más sagrado de la dignidad humana que es la libertad de conciencia eliminando o pretendiendo eliminar a Dios por decreto?

No, señores representantes, yo no puedo estar con los Colorados, o mejor dicho con su modo de actuar; respeto su modo de pensar, allá ellos, pero no puedo dar mi voto para que su sistema se implante por la fuerza en todos los países de la tierra (voces de protesta). ¡El que quiera ser Colorado que lo sea, pero que no pretenda teñir a los demás! (los Colorados se levantan para salir de la Asamblea).

¡Un momento, jóvenes!, ¿pero por qué tan sensitivos? Pero si no aguantan nada, no, pero si no he terminado, tomen asiento. Ya sé que es costumbre de ustedes abandonar estas reuniones en cuanto oyen algo que no es de su agrado; pero no he terminado, tomen asiento, no sean precipitosos... todavía tengo que decir algo de los Verdes, ¿no les gustaría escucharlo?

Siéntese (va y toma agua y hace gárgaras, pero se da cuenta que es vodka).

Y ahora, mis queridos colegas Verdes, ¿ustedes qué dijeron?: "Ya votó por nosotros", ¿no?, pues no, jóvenes, y no votaré por ustedes porque ustedes también tienen mucha culpa de lo que pasa en el mundo, ustedes también son medio soberbios, como que si el mundo fueran ustedes y los demás tienen una importancia muy relativa, y aunque hablan de paz, de democracia y de cosas muy bonitas, a veces también pretenden imponer su voluntad por la fuerza, por la fuerza del dinero. Yo estoy de acuerdo con ustedes en que debemos luchar por el bien colectivo e individual, en combatir la miseria y resolver los tremendos problemas de la vivienda, del vestido y del sustento. Pero en lo que no estoy de acuerdo con ustedes es la forma que ustedes pretenden resolver esos problemas, ustedes también han sucumbido ante el materialismo, se han olvidado de los más bellos valores del espíritu pensando solo en el negocio, poco a poco se han ido convirtiendo en los acreedores de la humanidad y por eso la humanidad los ve con desconfianza.

El día de la inauguración de la Asamblea, el señor embajador de Lobaronia dijo que el remedio para todos nuestros males estaba en tener automóviles, refrigeradores, aparatos de televisión; ju ... y yo me pregunto: ¿para qué queremos automóviles si todavía andamos descalzos?, ¿para qué queremos refrigeradores si no tenemos alimentos que meter dentro de ellos?, ¿para qué queremos tanques y armamentos si no tenemos suficientes escuelas para nuestros hijos? (aplausos). Debemos pugnar para que el hombre piense en la paz, pero no solamente impulsado por su instinto de conservación, sino fundamentalmente por el deber que tiene de superarse y de hacer del mundo una morada de paz y de tranquilidad cada vez más digna de la especie humana y de sus altos destinos.

Pero esta aspiración no será posible sino hay abundancia para todos, bienestar común, felicidad colectiva y justicia social.

Es verdad que está en manos de ustedes, de los países poderosos de la tierra, ¡Verdes y Colorados!, el ayudarnos a nosotros los débiles, pero no con dádivas ni con préstamos, ni con alianzas militares. Ayúdennos pagando un precio más justo, más equitativo por nuestras materias primas, ayúdennos compartiendo con nosotros sus notables adelantos en la ciencia, en la técnica... pero no para fabricar bombas sino para acabar con el hambre y con la miseria (aplausos). Ayúdennos respetando nuestras costumbres, nuestra dignidad como seres humanos y nuestra personalidad como naciones por pequeños y débiles que seamos; practiquen la tolerancia y la verdadera fraternidad que nosotros sabremos corresponderles, pero dejen ya de tratarnos como simples peones de ajedrez en el tablero de la política internacional. Reconózcannos como lo que somos, no solamente como clientes o como ratones de laboratorios, sino como seres humanos que sentimos, que sufrimos, que lloramos.

Señores representantes, hay otra razón más por la que no puedo dar mi voto: hace exactamente veinticuatro horas que presenté mi renuncia como embajador de mi país, espero me sea aceptada. Consecuentemente, no les he hablado a ustedes como Excelencia sino como un simple ciudadano, como un hombre libre, como un hombre cualquiera pero que, sin embargo, cree interpretar el máximo anhelo de todos los hombres de la tierra, el anhelo de vivir en paz, el anhelo de ser libres, el anhelo de legar a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos un mundo mejor en el que reine la buena voluntad y la concordia.

Y qué fácil sería, señores, lograr ese mundo mejor en que todos los hombres blancos, negros, amarillos y cobrizos, ricos y pobres pudiésemos vivir como hermanos. Si no fuéramos tan ciegos, tan obcecados, tan orgullosos, si tan solo rigiéramos nuestras vidas por las sublimes palabras, que hace dos mil años, dijo aquel humilde carpintero de Galilea, sencillo, descalzo, sin frac ni condecoraciones:

"Amaos... amaos los unos a los otros", pero desgraciadamente ustedes entendieron mal, confundieron los términos, ¿y qué es lo que han hecho?, ¿qué es lo que hacen?: "Armaos los unos contra los otros"...
He dicho.

viernes, 15 de mayo de 2009

Lecciones de los niños para la humanidad (1)

La niña que silenció a la ONU por 5 minutos.

“Hola, soy Severn Suzuki y hablo por ECO (Environmental Children’s Organization), Organización Infantil del Medio Ambiente. Somos un grupo de niños de 13 y 14 años de Canadá intentando lograr un cambio: Vanessa Suttie, Morgan Geisler, Michelle Quigg y yo.

Recaudamos nosotros mismos el dinero para venir aquí, a cinco mil millas para deciros a vosotros, adultos, que tenéis que cambiar vuestra forma de actuar. Al venir aquí hoy, no tengo una agenda secreta. Lucho por mi futuro.

Perder mi futuro no es como perder unas elecciones o unos puntos en el mercado de valores. Estoy aquí para hablar en nombre de todas las generaciones por venir. Estoy aquí para hablar en defensa de los niños hambrientos del mundo cuyos lloros siguen sin oírse. Estoy aquí para hablar por los incontables animales que mueren en este planeta porque no les queda ningún lugar adonde ir.

No podemos soportar no ser oídos. Tengo miedo de tomar el sol debido a los agujeros en la capa de ozono. Tengo miedo de respirar el aire porque no sé qué sustancias químicas hay en él. Solía ir a pescar a Vancouver, mi hogar, con mi padre hasta que hace unos años encontramos un pez lleno de cánceres. Y ahora oímos que los animales y las plantas se extinguen cada día, desvaneciéndose para siempre.

Durante mi vida, he soñado con ver las grandes manadas de animales salvajes y las junglas y bosques repletas de pájaros y mariposas, pero ahora me pregunto si existirán siquiera para que mis hijos los vean.

¿Tuvieron que preguntarse ustedes estas cosas cuando tenían mi edad?

Todo esto ocurre ante nuestros ojos y seguimos actuando como si tuviéramos todo el tiempo que quisiéramos y todas las soluciones.

Soy solo una niña y no tengo todas las soluciones, pero quiero que se den cuenta: ustedes tampoco las tienen. No saben cómo arreglar los agujeros en nuestra capa de ozono. No saben cómo devolver a los salmones a aguas no contaminadas. No saben cómo resucitar un animal extinto. Y no pueden recuperar los bosques que antes crecían donde ahora hay desiertos.

Si no saben cómo arreglarlo, por favor, dejen de romperlo.

Aquí, ustedes deben ser delegados de gobiernos, gente de negocios, organizadores, reporteros o políticos, pero en realidad sois madres y padres, hermanos y hermanas, tías y tíos, y todos vosotros sois el hijo de alguien.

Aún soy solo una niña, y sé que todos somos parte de una familia formada por cinco billones de miembros, de hecho por treinta millones de especies, y todos compartimos el mismo aire, agua y tierra. Las fronteras y los gobiernos nunca cambiarán eso: sé que todos estamos juntos en esto por lo que debemos actuar como un único mundo tras un único objetivo.

En mi rabia no estoy ciega, y en mi miedo no estoy asustada de decir al mundo como me siento. En mi país derrochamos tanto… Compramos y despilfarramos, compramos y despilfarramos, y aún así los países del Norte no comparten con los necesitados.

Incluso teniendo más que suficiente, tenemos miedo de perder parte de nuestros bienes, tenemos miedo de compartir. En Canadá vivimos una vida privilegiada, plena de comida, agua y protección. Tenemos relojes, bicicletas, ordenadores y televisión.

Hace dos días, aquí en Brasil, nos sorprendimos cuando pasamos algún tiempo con unos niños que viven en la calle. Y uno de esos niños nos dijo: “Desearía ser rico, y si lo fuera, daría a todos los niños de la calle comida, ropas, medicinas, hogares y amor y afecto”. Si un niño de la calle que no tiene nada está deseoso de compartir, ¿por qué somos nosotros, que lo tenemos todo, tan codiciosos?

No puedo dejar de pensar que esos niños tienen mi edad, que el lugar donde naces marca una diferencia tremenda, que podría ser uno de esos niños que viven en las favelas de Río; que podría ser un niño muriéndose de hambre en Somalia; una víctima de la guerra en Oriente Medio o un mendigo en India.

Aún soy solo una niña y sé que si todo el dinero gastado en guerras se utilizara para acabar con la pobreza y buscar soluciones medioambientales, qué lugar maravilloso sería la Tierra. En la escuela, incluso en el jardín de infancia, nos enseñan a comportarnos en el mundo. Ustedes nos enseñan a no pelear con otros, a arreglar las cosas, a respetarnos, a enmendar nuestras acciones, a no herir a otras criaturas, a compartir y no ser codiciosos. ¿Entonces por qué salen fuera y se dedican a hacer las cosas que nos dicen que no hagamos?

No olviden por qué asisten a estas conferencias, lo hacen porque nosotros somos sus hijos. Están decidiendo el tipo de mundo en el que creceremos.

Los padres deberían poder confortar a sus hijos diciendo: “todo va a salir bien”, “esto no es el fin del mundo” y “lo estamos haciendo lo mejor que podemos”. Pero no creo que puedan decirnos eso, verdad? ¿Estamos siquiera en su lista de prioridades?

Mi padre siempre dice: “Eres lo que haces, no lo que dices”. Bueno, lo que ustedes hacen me hace llorar por las noches. Ustedes, adultos, dicen que nos quieren. Os desafío: por favor, haced que vuestras acciones reflejen vuestras palabras.

Gracias.

domingo, 10 de mayo de 2009

Mi primer día de la (casi) madre

Estamos en Durban, al borde del Océano Índico. Somos una trilogía, 2 de cuerpo presente y la cachorra que terminando su semana 27 ya hace sentir su peso de 1k 300g además de sus trampolines, empujones y patadas. Los 3 festejamos el día de la madre en videoconferencia con Ecuador y yo en una nebulosa entre sentirme homenajeada pero aún algo retraída del hecho de que estoy terminando mi sexto mes de embarazo, camino a conocer a quien me ha dado el título que se celebra mundialmente el segundo domingo de cada mayo.

Entre los mimos de mi Juano y la creciente presencia de nuestra Franca, son muchas las cosas que disfruto y muchas las que me cuestiono mientras el tiempo transcurre, el otoño se transforma en invierno y la pancita es una luna creciente que va borrando mi ombligo.
Hoy una de esas lecciones que el camino hacia la maternidad me está enseñando, fue la de inaugurarme en los fundamentos de la fecha y las raíces de lo que significa ser llamada "mamá".

Proclamación
Día de la Madre 1870


Levántense pues. . . mujeres de este día!
Levántese, toda mujer con corazón!
No importa si su bautismo sea de agua o de lágrimas!
Diga firmemente:
No permitiremos que las preguntas se respondan de parte de actores irrelevantes
No vendrán a nosotras nuestros maridos,
pestilentes de
matanza,
En busca de caricias y aplauso.
No se nos quitará nuestros hijos para desaprender
Todo lo que hemos podido enseñarles de caridad, piedad y paciencia
Nosotras, las mujeres de un país
Seremos demasiado tiernas con aquellos de otra tierra
Como para permitir que se prepare a nuestros hijos a herir a esos otros.
Del seno de una tierra devastada se eleva una voz junto con la nuestra.
Y dice; “A desarmarse! A desarmarse”

La espada del asesino no es el saldo de la justicia
La sangre no borra el deshonor,
Ni la violencia indica posesión.
De la misma forma en que los hombres se han olvidado del arado y del yunque
Bajo el llamado de la guerra,
Así ahora que las mujeres dejen todo lo que queda del hogar
En busca de un gran y sincero dia de consulta
Que entonces primero, como mujeres, lloren y conmemoren a los muertos
Que entonces, con solemnidad, consulten entre sí sobre los medios
Necesarios para que la gran familia humana viva en paz. . .
Cada uno asumiendo en su propio tiempo la huella sagrada, no del César sino de Dios
En el nombre de la feminidad y de la humanidad, pido sinceramente
Que un congreso general de mujeres sin límite de nacionalidad
Se nombre y que se celebre en el lugar designado como el más conveniente
En la hora más temprana y consistente con sus objetos,
Para promover la alianza de las diferentes nacionalidades
La resolución amigable de los asuntos internacionales,
Los grandes y generales intereses de la paz.