FRANCA… En unas
pocas horas o un par de días o quizá mientras te escribo, Vera, tu ñaña,
llegará.
FRANCA, mi
vida… mi pequeño ser te escribo en este espacio, tu espacio creado hace poco más
de cinco años para contarte cosas, que luego sabrás tu juzgar de la niñez y nuestra experiencia como taitas primerizos,
contigo…
Te escribo
mi pequeña, pletórico de amor. Con tu sonrisa y alegría pegada en mi retina. Te
escribo en la semana casi 40 del embarazo de la Mafe, porque pasar que en cualquier
momento llegue Vera. Esta semana tuvimos, creo yo, la última cita con la
partera, aunque la semana pasada, Mervi, la otra partera (la que en realidad)
queremos que reciba a Vera nos dijo que nos preparemos nomás, cualquier rato
decide salir la ñaña
La Mafe hace
noches que ya no duerme tan bien como siempre. De hecho ya hemos tenido de esas
noches como las que tuvimos contigo hace cuatro años, once meses y veintiún días.
De sobresaltos y emociones… nervios y felicidad inmensa…
En fin, se
nos viene pequeña un mundo distinto para todos. Se nos viene, pequeña, otra
etapa de aprendizaje para todos. Desde que Vera ponga su ser en este lado de la
realidad, empezaremos con noches de luna y días de sol aprendiendo a
adaptarnos. No será fácil, Franca, pero será divertido cuando encontramos la
forma. Tú, la Mami, Vera y yo, los cuatro tendremos que reaprendernos a
convivir. Seremos distintos Franca mía. Inclusive en nuestro profundo amor, nos
amaremos de manera distinta, nos abrazaremos y sonreiremos distinto. Nos acurrucaremos
distintos. Seremos más… tendremos más voces para llamarnos y más brazos donde
guarecernos…
Aunque este
cambio ya haya empezado hace meses, en noviembre 2013 para ser exactos… los días
que tendremos más adelante serán de sorpresas, donde encontraremos la magia de
multiplicar todo ese mundo de emociones que llevamos dentro y que tu compartes
con nosotros a diario. Con la Mafe como cómplice, compañera y educadora… verás
que esta etapa será casi como cuando despegamos en esos aviones que nos llevan
al infinito y los distantes horizontes de nuestra imaginación… tendremos más
mariposas en el estómago que las Monarcas surcando los cielos azules
correteando con las nubes.
Tengo este
texto guardado muchos meses…
Te escribo
hoy, desempolvando un par de pensamientos que quería compartirte. Un par de
pensamientos que pasan por la profunda emoción que me ha causado verte crecer
libre… independiente… aupada de todo ese diario esfuerzo y dedicación que la
Mafe con dedicación te comparte y regale. Me refiero a la bici y un banquillo.
Nunca
imagine, Franca de mi vida, el profundo efecto que han tenido estos dos instrumentos
de nuestro día a día. Una banca con dos peldaños que te ha servido de barco,
cama, corona, vestido, carpa. Con la cual te has tropezado, golpeado,
lastimado. Ha sido el artilugio para que seas mi compañera de cocina, mi
asistente personal, saques del anaquel más alto las vitaminas o él te de la mañana,
prendas la luz, cierres y abras la puerta, cojas tu ropa, cuelgues tu abrigo o
te subas a la mesa, el escritorio, la cocina, o la plancha de cocinar para
intentar llegar al cielo o mostrarnos lo “alta” y grande que eres! Ese
banquillo mi vida ha sido para mí el mejor escenario diario para verte superar
cada desafío que la vida te ha traído en familia… nos ha hecho compartir
momentos espectaculares… nos ha hecho sonreír y aplaudirte o victoriarte… nos
ha regalado lágrimas de felicidad o a ti de dolor o tristeza por las caídas o los
intentos fallidos… nos ha acompañado en silencio con una emoción que no entra
en el alma por todo lo que significa cada momento que ha ocasionado… una banca
mi vida, una simple banca ha sido capaz de transformar momentos en imágenes y
sensaciones sublimes…
Y la bici…
llevas ya más un año sobre dos ruedas… de tu grado de kínder eres la única que
va todos los días en bici al cole… eres el orgullo e ilusión de tus compañeras…
y de nosotros, ni que decir. La bici, Chulpi, te ha dado alas… alas para
experimentar el circo de sol, las hazañas de los aventureros en el mago de Oz,
para conocer tu cuerpo, aprender tu riesgo… para convertirte en balerina en
ruedas, en malabarista o en una ciclista profesional que vibra con cada pique,
subida o bajada. La bici mi pequeña nos ha permitido disfrutar a diario 20
minutos que son nuestros… 20 minutos solos donde hemos conversado y he
aprendido de tus juegos, canciones, creatividad, imaginación e ilusión… donde
me dejas verte en tu grandeza y en tu inmensidad como persona… Disfruto esos instantes
como disfruto los fines de semana ruteando a la piscina o las salidas de todos
a pasear o hacer un picnic… Franca… esas dos ruedas te han dado la libertad de
ir y venir a tus cuatro años… de aprender a relacionarte con los peatones, los
carros, las calles y los avatares de la ciudad y las leyes de transito… poquito
a poco pequeña te has adentrado en la vida… asi sea dando la vuelta a la
manzana, camino al parque o hacer las compras… la bici, amor, te ha dado la
oportunidad de entender la tolerancia y la paz desde otra perspectiva. Desde aquella
que aprendemos de la mano de la mami en casa, que es compartir, compartir en
paz y con generosidad. Eso me has dado y eso veo en ti a diario…
Que alegría,
mi ser de casi cinco años… que alegría y que privilegiado me siento de ser tu “King
of the castle”…
Me inspiras…
eres mi héroe personal… mi profesora particular… libre e independiente y que dentro
de poco, tendrá, el mejor título de todos… el de ñaña mayor
Te amo…









