Lilypie Second Birthday tickers

viernes, 3 de diciembre de 2010

16 MESES: Ouch!

Cuánto me alegra haber tenido la prolijidad de anotar en detalle tus primeras palabras en la entrada por tus 14 meses. Casi cuando terminé de aplastar "enter" en la computadora, te soltaste a enriquecer tu vocabulario con las palabras pescadas de las conversaciones con papá y mamá (o entre nosotros, las cuales escuchas muy atentamente aunque estés jugando en otra habitación), con lo cual ya no hay forma de llevar registro de todo lo que dices en español, inglés y tu propia cosecha que aún estamos tratando de discernir.

Un día estaba cansada de perseguirte mientras jugabas para ponerte los zapatos y en tono de ultimátum te pregunté are you going to wear the shoes or not?, segura que te sentarías y me dejarías calzarte, lo que te encanta. No pude verbalizar mi reacción cuando muy segura me respondiste not y te fuiste tan campante. De hecho estos días te escucho decir not a menudo, cuando no tienes ganas de darme el beso que te pido o cuando ya terminaste de comer por ejemplo.

Nelsprit, paseo de fin de año. Diciembre 2010.
Despedida del Playgroup en Boardwalk Mannor Estate, Pretoria.

Me emociona que no tengas mordaza -espero que ni hoy ni nunca- para decir las cosas así como son. Esto a pesar del primer accidente infantil que pasamos con el corte de tu lengua, donde te incrustaste los dientes por andar corriendo. Debo decir que es la primera vez que comprendo -por haberlo vivido- el alcance de la expresión "entrar en shock": fue un millón de veces más traumático el evento para mí, que no dejé de temblar angustiada al borde de la inutilidad para no desampararte por dos días, que para tí que me mostraste lo rápido que los niños se sobreponen a estos gajes de crecimiento: "¡a-ju-gar!" dijiste sonriendo en el hospital mientras el papi compraba el antibiótico en la farmacia.

Que así sea siempre mi pequeña buddha, al toro por los cuernos y haciendo honor a tu nombre.

martes, 30 de noviembre de 2010

15 MESES: mis deseos para tí

Hasta que me escogiste como tu mamiiiiiií(he intentado graficar con la tipografía el tono ascendente y juguetón que usas para verificar que estoy cerca tuyo, siempre) jamás pude imaginar que en una persona pequeñita cabe la grandiosidad del universo.

El descriptivo del cargo de mamá -o papá- es inasible en una vida; y peor aún en un post de este blog (aunque creo que a la larga este recurso te dará una breve idea de lo que nos significa tenerte en nuestro hogar), pero como parte importante de los requerimientos es darles a los hijos referentes y herramientas que les sirvan luego bajo su propia interpretación, para este mes cedo el espacio de mi reflexión a un texto que ha plasmado tal cual lo que yo esbozaba aquí en cuanto a los sentimientos y anhelos que tengo por y para tí respectivamente, pero con el extra de quién es su autor.

Este escrito es de quien fue un niño al que le arrebataron su padre porque tenía una oportunidad de perfilar al Ecuador de una mejor manera que la usual: la propia. Y cuando el potencial queda trunco y no llega a ser acción más allá de un fogonazo, se crean los mártires y héroes para inspirar al resto. Ese niño creció cargando con las expectativas de todo un país por verlo desempolvar el apellido que heredó del ex Presidente de la República. Entonces cuando llegó su momento, el de seguir la verdad propia y no la de la masa, decidió cambiar las tarimas por los tablados y los discursos por los guiones en un giro hermoso con el cual tomó control de su vida. Sin embargo, el destino tiene sentido del humor y por lo tanto, Santiago Roldós terminó haciendo política desde las obras teatrales y los editoriales ¡bien por ello que nos permite hoy toma prestadas las palabras que quise decirte en tu mes #15 sobre el planeta!

Y para mostrar cuánto creces cada segundo, publico también este video que es para comerte, te amo.

CRECER por Santiago Roldós, publicado en Revista Vistazo 05/01/2011


Hace poco más de tres años una personita viene todas las mañanas a mi lecho. Al principio lo hacía en mis brazos o en los de mi compañera, hace tiempo lo hace por sí sola. Es el momento en que la luz entra a nuestro cuarto, sin necesidad de que las sombras de las nubes se disipen, ni que se encienda otro sol que el de su sonrisa. En una época hija de la debacle de las utopías, es genial que tremendo pedacito de persona se las arregle para fijar el centro democrático de nuestras constelaciones.
Sin querer queriendo, este sol diminuto responde al nombre de un inolvidable revolucionario mexicano. La gente piensa que por eso se llama así, y aunque yo me remito a la simple subjetividad del gusto hacia su sonoridad, y a la necesidad de que en un país como este no se llame como yo ni como su abuelo, una losa para sus hombros, supongo que es verdad que además del homenaje al suelo donde sus padres se conocieron, el nombre de mi hijo
(Emiliano, por Zapata el revolucionario mexicano) responde a una ineludible visión del mundo, y a una especie de mensaje sobre la compleja tarea de su propia independencia personal a construir, sobre todo en estos lares.
A veces sus padres (es decir: nosotros) nos preguntamos si este es el sitio adecuado para que un niño crezca. La única respuesta posible es que siempre y cuando lo haga a contra corriente, tendrá sentido que lo haga aquí, un espacio mayormente hostil a nuestros valores y prioridades, tan cerca de plasticolandia y las carreras de marketing y tan lejos del pensamiento y las facultades de literatura.
Por lo pronto, para nuestro asombro, él se ha acostumbrado a llamarle trabajo al juego. Así, cuando él dice “voy a trabajar”, lo que quiere decir, o lo que normalmente diría otra persona, es “voy a jugar”. Ha aprehendido, otra vez sin querer queriendo, que el juego es algo serio, seguramente por culpa de la profesión de sus padres, que de tanto decirle “bueno, nos vamos al trabajo”, y luego ir a ver el fruto de ese arduo rigor cotidiano, él se ha enseñado, como dicen por acá, a tergiversar y confundir los términos establecidos. Una costumbre sana.
Como todos los niños, ha hecho mucho teatro desde muy pequeño sin darse cuenta. Pero también lo ha hecho y lo hace con plena conciencia, por habernos visto y acompañado ya a tantos países, festivales y temporadas, que a veces pensamos que de grande tendrá tan saldada esta necesidad de exposición y transformación lúdica y lúcida, que en una de esas nos sale contador público. A diferencia de lo que la mayoría de nuestros tíos, hermanas y abuelos hizo con nosotros, su elección de vida no constituirá una tragedia. En el fondo, a fin de cuentas, se trata simplemente de que sea una buena persona.
Mientras tanto, acabamos de acudir al estreno de su primera presentación pública, dentro de la fiesta de navidad de su jardín de infantes, en la que asumió el rol del Capitán Garfio. Nosotros no creemos ni en la navidad ni en Walt Disney, pero del mismo modo en que en lugar de sentir orgullo –que supone jerarquías bastante nefastas– nos inclinamos a sentir admiración y asombro, recordamos nuestra propia historia, tan llena de Bugs Bunnys y Marianelas, y decimos: que sea feliz y que crezca.
Disculpen que en estas fechas, odiosas por un lado, porque se incrementan exponencialmente el estrés, la competencia salvaje, los falsos compromisos sociales y los pedorros discursos oficiales y falsetas de la Iglesia y los políticos sobre la paz y la armonía, yo haya abusado de este espacio para rescatar, sin embargo, lo que al parecer subyace debajo de todo este frenético consumismo: la profunda necesidad de expresar nuestros más importantes afectos. El consumo es como las pizzas o los helados de chocolate: por más que nos atasquemos, por esa vía nuestro vacío nunca será colmado.
Citando a mi pequeño maestro, al mismo tiempo mi pequeño saltamontes: ¡qué vivan los niños, qué viva Papa Noel, qué viva Guayaquil, y qué viva México, cabrones!

martes, 16 de noviembre de 2010

EL PODER DE LAS PALABRAS... PEQUEÑA MIA

Vida mía...

conforme pasen los años comprenderás el poder de las palabras y los sentimientos tan poderosos y profundos que generan cada uno de tus intentos, de tus palabras, de tus frases en nosotros...

Hoy encontré esta maravillosa canción de Nuria Fergó... recorre su letra...  e imagínate por un momento el amor que le profeso a la Mafe, lo maravilloso y lindo que es sentir esta sensación que se me escapa por la piel y que cabe en el espacio de imaginación que puedas concebir...

Cada frase, cada palabra, cada párrafo de esta maravillosa canción llegará a su tiempo a tu realidad para que la coseches y te estremezcas por esta maravillosa sensación que llamamos amor... amor por el otro...

QUIEREME

Agua del arroyo blanco,
Agua pa saciar mis labios,
Agua de tu primavera, de mi zalamera pa mi corazón
Eres para mí como agua clara,
Que corre hacia mi corazón como un río
Que nada y que muere en el fondo del mar.
Eres para mi como la luna, desnuda ante la noche.
Guiando mis pasos hasta el amanecer. Siempre para mi eres lo primero.
Aunque falte el dinero te quiero.
Yo sin oro ni plata te espero hasta el atardecer.
Tu serás la calma y el consuelo y el aire que me falta algunas veces
Agua del arroyo blanco
Agua pa saciar mi sed.

QUIÉREME,
COMO SE QUIERE POR PRIMERA VEZ, QUIÉREME
QUIÉREME,
PARA LOS RESTOS DE LA VIDA
Y QUIÉREME
COMO SE QUE TÚ LO HACÍAS
Y QUIÉREME DE NOCHE, QUIÉREME DE DIA,
QUIÉREME
COMO SE QUIERE POR PRIMERA VEZ, QUIÉREME
QUIÉREME PARA LOS RESTOS DE LA VIDA.
QUEDATE QUE MI ALMA ES UNA BULERÍA.

Agua del arroyo blanco,
Agua pa saciar mis labios, agua de tu primavera,
De mi zalamera pa mi corazón.
Te susurraré mil veces al oído que jamás buscaré nada fuera de ti
Jamás besaré como te beso a ti, créeme.
Créeme porque es tan cierto lo que digo como lo es el sentimiento de un suspiro
Como el frío que siente tu piel,
Sin abrigo, sin besos, sin sed.

QUIÉREME...

Pero déjate llevar
Por el sueño que una vez vivimos, que una vez te di.

QUIÉREME,
COMO SE QUIERE POR PRIMERA VEZ, QUIÉREME
QUIÉREME
PARA LOS RESTOS DE LA VIDA
QUIÉREME
COMO SE QUE TU LO HACÍAS
Y QUIÉREME DE NOCHE QUIÉREME DE DÍA
PORQUE TE QUERRÉ
AUNQUE TE CUESTE SONREIR, AMOR TE QUERRÉ
TE DARÉ
A PUÑADITOS LAS CARICIAS.
QUEDATE QUE MI ALMA ES UNA BULERIA.

Oh, no

la misma perla cantada por una novia desconocida... disfrútalo...

domingo, 31 de octubre de 2010

14 MESES: mi cajita de música parlanchina

Pettite: esta bitácora registra tu desarrollo desde la mirada de tus papis. La mayor parte de las entradas hasta ahora, tácitamente dejan ver también el crecimiento de éstos que escogiste como papá y mamá en el oficio de ser tales. Conforme el tiempo evidencia que decirte bebé ya no aplica, cuando lo que tenemos en frente es a una niña pequeñita (pero increíblemente, niña al fin),  seguro habrán más letras sobre cuánto aprendemos nosotros de tí mientras tú aprendes de nosotros: es hermoso escribir con acciones diarias una historia redondita, cuyos protagonistas se alimentan en la vida de lo que es ese "otro", que en familia es parte de uno mismo (como el ying y el yang del cual hablaremos en algunos años, pero que estás viviendo en ejemplos desde que naciste).

Tu primer helado.
Tu propio castillo inflable.

Esta vez bien podría dedicarme por completo a describir tus destrezas psicomotrices de cuando te meneas y das vueltas para bailar apenas pongo "play" en el equipo de sonido, de cómo marchas levantando las piernas estiradas cuando te animo "marching marching baby Franca" o presumes tu balance caminando en retro o de lado, de cómo sabes que para comer hay que sentarse (donde sea) y esperas con el tenedor en alto para pinchar los pedacitos de lo que te ofrecemos y comes con el gusto de una nueva independencia conquistada, de cuando te agazapas bajo la silla con cara de pícara y disfrutas de la anticipación sabiendo que jugamos a buscarte para saltar a sorprendernos con los ojos luminosos y la sonrisa plena (ya con 4 colmillos y 4 muelas) gritando "aaaaah" llena de gusto, de cómo ahora disfrutas de meter objetos dentro de contenedores y tratas de ponerles tapas super concentrada.

También cabría enumerar que haces los sonidos y/o gestos de los siguientes animales: mono, perro, gato, león, elefante, pato, pájaro, caballo, burro, vaca, mosca, sapo, jirafa, hipopótamo y pez.

Así mismo ubicas dónde están tu cabeza, oídos, nariz, boca, pelo, tetitas, ombligo, pies y manos.

O enorgullecerme detallando tus habilidades comunicacionales, que incluyen en lenguaje de señas para bebé -que vamos aprendiendo de autodidáctas libro en mano-: hot y pain (por el pasado invierno y el peligro de los calefactores, un mal necesario), play, wind, sleep, more y there's no more, sorry, hug, shower. Su vocabulario hablado en inglés y español abarca papá y mamá (variantes con diminutivos incluídos), ouma y oupa (abuela y abuelo en afrikaans), kid, bebé, hola, chao y bye (por lo pronto con entusiasmo indiscriminado por donde sea que vayamos), más y more (con decibeles que suben en relación inversamente proporcional a su paciencia cuando tiene hambre), food, chicken, cookie, apple, agua, cheese, tetita (y ya cuando se enoja por el proceso de destete, teta a secas), please (para que le roguemos por besos), ball, mole (por mis innumerables lunares, la aprendió porque antes intentaba sacarme la manchita de la piel ), up y arriba (enseñarte a subir y bajar escaleras realmente fue un salvavidas), vamos (¡eres una pata caliente!), zapato y shoe (te apasionan: vienes con ellos en la mano para que te los ponga, eso sí que heredaste de mí jaaaaa), chair, moco (después de un resfriado reciente), play, no y ya (básicas en este mundo), pipí, popó (con nuevo interés científico por los sonidos pertinentes cuando nosotros vamos al baño... -sin comentarios por favor-), bravo (de aplausos), oh oh (de cuando hace algo que sabe no debió), achachai (introducción básica al kichwa), en cuanto a nombres empieza a pronunciar los que más oye: Claire (amiga querida que nos ha prestado a sus padres como abuelos putativos mientras estemos lejos del terruño), Franca (obviamente sin vocalización perfecta) y Katy (la señora que trabaja en nuestra casa, Catherine). Las palabras sorry, malo y au (de adolorida) las he agrupado y dejado al final de la lista porque de ellas deriva el relato de lo que yo he debido enfrentar en este mes de tu vida.


Siendo una chulpi sociable, al regresar de nuestro eurotrip decidí llevarte a unos grupos de juego 2 días a la semana. El primero tiene actividades organizadas durante una hora en un parquecito de la urbanización, somos pocas mamás y muchas empleadas con los niños a su cargo. El segundo es una reunión de señoras que conversan y toman té un par de horas mientras dejan a los enanos jugar en la casa de turno por el modo rotativo del asunto. Entusiasmada mandé un mail invitando al grupo virtual de "southafrican mom and tots"y me puse a hacer hummus y pastel de manzana para recibir a los "amiguitos" en tu hogar. Llegó el día y fue horrible, creo que más para mí que para tí. Una irlandesa habladora y embarazada llegó con un mocoso (literalmente) de 2 años con sombrero de explorador de la jungla: quizá fue una señal que no supe leer; este John se las traía.

Nos instalamos en la terraza pero los pekes decidieron jugar en la sala: pensé que perderte de vista no era realmente un problema porque estabas en tu ambiente. Cuando entré a cambiar el cd (putumayo plaza sésamo) encontré al niño éste a punto de darte una cachetada y alcancé a pararlo: firme y seria le dije que no debe pegar a otros niños que están jugando con él. Se contuvo y puso expresión de que captó el mensaje y obviamente en mi mundo ideal, el asunto estaba resuelto. Pero apenas me di la vuelta el desgraciado te metió el sopapo. El regaño de la mamá fue "eso no es bueno, ella es más chiquita, no lo hagas otra vez" y yo abrazándote, perdida en un escenario tan inesperado e intenso, me quedé remordida entre las ganas de sacar a todos a patadas de la casa para llenarte de mimos que te curen el golpe y la realidad de que en este momento ambas aprendíamos una lección de las que son difíciles y duelen asimilar.  Traté de actuar con naturalidad y no sobredimensionar el drama contigo para que no te quedes asustada, y aunque me costó mucho dejarte de nuevo entre los niños, pensé que sería mejor a largo plazo que no me tengas ahí parada junto a tí para que las cosas regresen "a la normalidad". Cinco minutos después, resultó que la normalidad de este niño abusivo, fue empujarte y carte un chirlazo mientras estabas caída. Llegué tarde: tu carita de susto, sin entender qué pasó, tu llanto inconsolable con la manito tapándote el rostro donde te pegó. Con seguridad puedo decir que no había conocido la impotencia en su total dimensión hasta ese momento. El castigo para John fue llevárselo a casa y dar por terminada la sesión de juego, que para tí fue de abuso, por primera y tristemente no por última vez según como va la humanidad.

¡Qué sabor amargo después de esta experiencia! Te pasaste encaramada a mí el resto del día, llorosa.
Y yo sentí que también necesitaba treparme encima de mi mami y ojalá eso resolviera el cortocircuito interno: ¿debo enseñare a defenderte de la gente violenta respondiendo de la misma manera? ¿no es eso un despropósito? ¿cómo enseñarte que los sentimientos, cualquiera que estos sean, son aceptables pero que las acciones a las que te impulsan deben considerar al resto? ¿ser pacifista te lleva a terminar como Lennon y Ghandi? ¿cómo vas a cambiar el estado actual del mundo si no te criamos rompiendo los paradigmas comunes y dandote las herramientas que nadie tiene o usa?

Todo un mundo de existencialismo, capítulo materno, se abre ante mi sin ningún horizonte al cual asirme ni un límite que me de algo de certidumbre. Y apenas tienes 14 meses. Pero será que algo estamos destinados a hacer bien tu papá y yo para guiar tu camino que por ello nos escogiste. Y como esto recién empieza, al menos sé que estamos empezando con pie izquierdo (digo, para dar la contra al dicho pero además porque la tendencia política es más de nuestro gusto) cuando este video lo dice todo, sin palabras, en una clase magistral de crianza.

martes, 31 de agosto de 2010

Cumpleaños #2

Apenas cumpliste un año nos fuimos a nuestro primer Eurotrip en este 2010.
Visitamos amigos en varios países y fue una delicia verte descubrir nuevas experiencias en plazas abiertas y transportes públicos, vetados en la Sudáfrica donde naciste.

Constas en videos y fotos de turistas del mundo entero que sucumbieron a tus encantos, comiéndote descaradamente el baguette de una Madame en el metro de París o dándote un baño de inmersión en una pileta que adornaba un jardín de un palacio en Córdoba, por ejemplo.

Ya caminando y haciéndote entender con tus primeras palabras, te disfrutamos en el gozo de la navidad donde lo relevante eran las lucesitas y el envoltorio de los regalos más que su contenido.

Festejamos la llegada del año nuevo en un templo budista, entre ritos y comida diferentes. El Juano corrió su primer marathón en Pretoria y empezamos a irnos de caminata contigo en los verdes parques de Pretoria. También empezó la sociabilización con amiguitos de a poco, y con todo ello el despliegue de tu personalidad por tus demostraciones y no sólo por nuestra interpretación.

El hito más grande fue el deseo del papi de que tengas más profesoras aparte de mí.
La búsqueda de una guardería fue uno de los momentos en que más he sentido la responsabilidad que tengo con tu crianza y el peso de mis decisiones sobre tu vida. Listas de chequeo, entrevistas y visitas además de mucha ponderación me llevaron por la ruta que yo también transité en mis primeros años de infancia, el sistema Montessori. Para este tema crucial, no pude haber encontrado mejor lugar, ¡qué felicidad y alivio! http://www.morningstarmontessori.co.za/documents/about_us.html

Me quedé contigo los primeros 4 días y cuando finalmente me despedí, la que se fue llorando a esperar tu hora de salida fui yo. Tú feliz, independiente y segura.
No porque lo diga yo sino la directora y dueña de la escuelita, quien se convirtió por su sensatez y sensibilidad en mi guía para todas las dudas que trae el acompañar en el camino de la vida a una pequeña brillante y fascinante como tú.

Eres un rayo de luz, todo lo iluminas y alegras. Por eso este video para tu segundo año.


martes, 3 de agosto de 2010

¡TU PRIMER CUMPLEAÑO!

Mi pequeña sabandija: hoy ha sido un día hermoso. Recordar paso a paso según el avance de las manecillas del reloj la labor de parto de 13 horas, el momento de meter al auto la maleta lista con 2 semanas de anterioridad, tu llegada trayéndonos luz infinita, nuestras primeras jornadas que parecían confundirse unas con otras sin un margen claro de dónde empezaban y dónde terminaban. Cada día nos has enseñado algo diferente y valioso bebé sen sei. Gracias por estas primeras 365 lecciones que nos han enseñado a ser tu papá y mamá respectivamente.

Hasta ayer tenía una nostalgia galopante por los meses pasados que ahora dejan de definir tu crecimiento para transformarse en años: es irónico que, a pesar de evidenciar tu desarrollo diariamente, la inminencia de tu primer año me cayera de sorpresa. Es en realidad una relación de tiempo dual e inversa, y francamente surrealista. Pero hoy al ver tu sonrisa en la mañana, tu curiosidad por los regalitos que evidencian tus intereses actuales (laptop de juguete y traje de baño de Dora la Exploradora) de pronto pudo más la ilusión de hornearte un pastel de zanahoria con cubierta de queso crema y así practicar para el día de la fiestita que te estamos organizando: lo llevamos a tu clase de natación y lo compartimos con todos que te cantaron 'happy birthday'.

Tuve ánimo de preparar un almuerzo especial para festejarte, con lomo de cerdo horneado en salsa de tamarindo, arroz al curry y ensalada de espinaca con queso feta, pimientos morrones, frutillas y granadas, vino y jugo de naranja recién exprimido. Se nos unió nuestra amiga Claire Bowie cargada de regalos especiales para tí y pasamos la tarde en el jardín porque el clima por fin está agradable de nuevo y pudiste hacer el intento con la vela al más puro estilo pic nic. El oupa Pico y la ouma Julia así como la abuela Paquita, los tíos Pico, Vero y Andy con el primo Sebastián estuvieron pendientes del skype, y no podían faltar las tías abuelas Vicky y Chabe que no se pierden a la distancia cada movimiento tuyo: todos para cantarte esta vez en español el 'cumpleaños feliz' y verte con un hermoso vestidito de verano que estrenaste hoy, enviado por mi amiga Lolita de Baca. No te duró mucho el 'look' porque le entraste con fe y alegría al pastel (primer permiso para darte gusto con el azúcar, sólo en este día especial). Tus puñitos embarrados del baño de colores del pastel y la lluvia de sus pedazos que caían de esas retroexcavadores en que se convirtieron tus manos, te dejaron hecha una porquería pero feliz y satisfecha con tu primer pastel propio mi pochonga.

Terminamos el día con un gran gesto de nuestra vecina Tally que vino a enseñarme a cocinar su famoso Madras Curry para cerrar el gran día: resulta que una puede mezclar las especias y crear tu propio curry en vez de comprarlo hecho. Cuando finalmente te dormiste me dieron ganas de llorar porque fue como terminar un libro buenísimo que quieres que te dure por siempre. Entonces ella me abrazó explicándome que los hijos se ponen mejores cada año y que si tú eres adorable ahora, lo que se viene es simplemente espectacular. Entonces de nuevo sonreí porque comprendí que lo que se cerró hoy, martes 3 de agosto del 2010 es un capítulo de un libro que, efectivamemente, es eterno. Y que mejor aún, escribimos juntos en familia día a día.

¡Feliz primer cumple año pettite! ¡Que tu cuerpito llegue a ser una milésima parte del tamaño que se necesita para contener toda la grandeza que llevas dentro desde que te concebimos! ¡Y desde mañana, de vuelta a una dieta sana y balanceada, chao azúcar! Te amo, Mamá.

FELIZ CUMPLEAÑOS!

guambra...

mientras intento escribirte, como diría tu mama, se me hacen agua los helados...

hace 364 días y un poquito más yo roncaba a estas horas mientras tu mama ya andaba medio con espasmos por las pataditas que dabas y las contracciones que anunciaban tu salida...
de pronto... llegaste! te esperábamos con mucha ilusión luego de habernos divertido muchísimo los nueve meses pasados a tus costillas...

entonces... cuando nos dieron la primera clase de baño en el hospital y llorabas desconsolada ( yo creo mas q por frío, q por el miedo que debe ser pensar que el tipo que te va a bañar los siguientes días y meses y hasta años no tenía la más mínima idea de cómo hacerlo... menos aún cuando tu, pedacito de humanidad, entrabas todita en la palma de mi mano... yo medio atontado y sorprendido te veía como cuica o babosa retorcerte en ella y casi casi deslizarte a propósito hacia el agua calentita)... entonces caí en cuenta del todo que ya no había vuelta atrás!



empezamos a contar los días y semanas que iban pasando. Las primeras seis semanas fueron como alucinaciones que no terminaban de convertirse en pasado... una fusión multicolor de ilusiones, cansancios y descubrimientos. Luego contamos los meses y con ellos lo que íbamos descubriendo de tu mano sobre la vida y sus milagrosas verdades... humanas, incesantes, incomprensibles, incalculablemente bellas descritas con las ternuras de tus primeros movimientos, gestos, sonrisas, gemidos y comprensiones o entendimientos de lo que significa estar alimentando los primeros momentos que coleccionaras a lo largo de tu historia personal...

mañana aterrizamos en tu primer año de vida... recapitularemos con tu mami, mientras intentemos que habrás los regalitos que te han llegado de varias partes del mundo, lo que nos has hecho vivir en este tiempo... lo que nos has hecho sentir... pero sobretodo lo que nos has enseñado sobre los colores del arcoiris, lo que significa el fuego, la tierra, el aire y el agua en un mundo para Franca...

recorreremos las fotos de este año escrito... miraremos los vídeos que de momentos kodak pasaron a ser minutos de recordarte películas inolvidables de lo que fuiste, de lo que eres y de lo que buscas ser...



aquí estamos guambra de mi alma... junto a ti descubriendo y emocionándonos hasta el tuétano como cuando saltas al vacío de un puente o te sueltas en caída libre desde un avión... sensaciones indescriptibles... sentimientos que pertenecen a nuestro presente... desde la novelería de cambiarte un pañal apestocito... a los minutos de agua caliente en la ducha mientras compartimos nuestras travesuras antes de irnos a dormir... o el solo contemplarte durmiendo mientras de revuelcas en la cuna mil y una vez hasta encontrar tu posición preferida que te acurruque... y te haga dormir...

en algunos años vas a leer estas palabras y recorrerás algunas fotos y vídeos... vas a sorprenderte de todo lo que tu mami ha hecho para festejarte... para compartirte a la distancia con tus abuel@s, tí@s, prim@s, amig@s que aún no conoces pero que te quieren con la vida... todos ell@s piel mía... han recorrido el camino con nosotros... han saltado la barrera de la distancia y han estado junto a tí, acompañándote, apretujándote y secándose las lágrimas y los suspiros que dejas de generar...



porque eso pequeña mía es imposible de contener... y es que solo mirarte regalarme unos ojitos de luna o una sonrisa con hoyito incorporado no hace más que derretir más los helados... jijijijiji

Guambra mía... gracias por un año FRANCAmente maravilloso y lleno de vida

jueves, 29 de julio de 2010

NUESTRO ABRAZO ÍNTIMO

Cuando recibí el resultado positivo de la prueba de embarazo, un millón de incógnitas rodearon mi estatus de futura mamá. Nunca fui wawera: rodeada de gente mayor, con hijos más grandes que yo, los niños menores no me hacían mucha gracia. Cuando llegó mi ñaño no participé de los pañales, las papillas, los juegos: ya a los 9 años estaba en otra fase de mi crecimiento.
De pronto al saber que estabas dentro mío, me asusté de estar completamente perdida en la materia que más importaba para tí. No tenía idea de estimulación temprana, acercamientos didácticos, corrientes de crianza, terminología especializada ni nada que tuviera que ver con bebés. La responsabilidad me abrumó: me sentía como si me hubiera preparado para ser una literata y de pronto me asignaran a un trabajo de física nuclear en una cuenta regresiva de 9 meses para desempeñarme como la cabeza de una planta vital para el mundo energético.
Más perdida que perro en misa, al final de todo ese túnel de dudas siempre hubo algo que tuve claro: quería darte de lactar el mayor tiempo posible. Sabía que era lo mejor del mundo.
En realidad me parecía un camino natural más que una opción. Pero poco a poco descubrí que debía tratar éste, como todos los demás pasos que demos en tu preparación al mundo que nos ha tocado vivir, como una decisión tomada que no de paso a los comentarios que van en contra.
Desde antes de que nazcas hubo voces advirtiéndome que la lactancia dolía más que el parto mismo, que es un sacrificio. Algunas que fueron mamás contemporáneas abogaban porque la leche de tarro tiene los mismos beneficios y es más conveniente para la mamá. En el hospital las enfermeras me atocigaban diciendo que para que no te deshidrates te querían complementar con fórmula. Hasta los más cercanos comenzaron con la cantaleta de que si llorabas era porque te quedabas con hambre y que mi leche no era suficiente, o que debería darte biberón para que tenga más libertad de irme y dejarte encargada. Hasta llegaron a decirme que las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud son para gente pobre que si no lacta a sus bebés los desnutre por falta de dinero para proveer otra leche y comida. Todo esto hasta tus 6 meses, que es precisamente el período mínimo en que una bebé necesita que su mamá la cultive: la leche materna es básicamente fuente de alimentación, que nutre pero también proporciona defensas inmunológicas que ningún sustituto logra igualar. Pero sobretodo es un vínculo de contacto sensorial y emocional que enseña a hija y madre a asumir y disfrutar sus roles aprendiendo constantemente la una de la otra de una forma diseñada por la más perfecta de las madres: la naturaleza. Desde que mi vientre empezó a redondearse, cuando te traje a la vida y luego en nuestro abrazo íntimo de lactancia durante todo este tiempo he podido contactarme con la realidad de que el ser femenino; su cuerpo, mente y alma, son una obra de ingeniería y arte combinadas. Sublimes y perfectas.
No he olvidado aún lo extenuante de las primeras 6 semanas cuando lactabas cada 3 horas y ni bien terminabamos de lidiar con el cólico, paseándote y sacándote los gases, tratando de que duermas algo y nosotros hacer lo propio, otra vez ya era tiempo de tomar tetita. No han dejado de dolerme los mordiscos y tirones eventuales desde que tienes dientecitos. Pero tampoco he dejado de notar que mientras tú ganas centímetros y kilos yo los pierdo y así ambas estamos sanas y felices; no se me borrarán jamás tus ojitos de placer, tu sonrisa de satisfacción, tus acurrucadas cómplices y caricias tibiecitas; ni he pasado por alto que, como cantaba la Negra Sosa, "cuando todo está perdido yo vengo a ofrecer mi corazón" (latente debajo de mi seno lleno de vida líquida en esos días en que no hay cómo consolarte con nada más eficaz).
Esta semana, la primera de agosto, el mundo celebra la lactancia materna o natural.
Y yo celebro que tu aún lactes a puertas de tu primer añito que estás por cumplir el 3 del mes, aunque ahora parezcamos un acto del Cirque du Solei ya que a ratos te contorsionas sobre mi regazo, pasas de acuclillarte a arrodillarte y finalmente a incorporarte (todo esto sin haber soltado la TE-TI-TI-TI-TI-TA como la llamas con mirada enamorada y sonrisa amplia).
Te amo, tu Mamá.

sábado, 24 de julio de 2010

TU DÉCIMO PRIMER MES

Este mes siguiste regalándonos la frescura de las primeras veces, cuando te sostuviste parada sin apoyo por unos segundos, con esa sonrisa de 8 dientes resplandecientes y naricita arrugada, manos abiertas y pelos parados.
También cuando aprendiste a usar sorbete para beber, cuando diste tu primer par de pasitos con el papi recién llegado de la oficina mientras yo colgaba la ropa fuera luego de un día un tanto largo y me perdí el momento "kodak".
Te enseñé a mandar besos volados -para lo cual confío que con el tiempo, te pongas un poco más selectiva que ahora- y a acariciarme el cabello en vez de que lo jales cuando te estás adormeciendo, ¡eres una delicia!
A tus 11 meses te llevamos a ver vacas en una granja lechera: te deben haber parecido super exóticas porque hasta ahora todo ha sido leones, jirafas, elefantes, kudus, zebras y animales bien africanos. Haces con las manos una especie de baile flamenco cuando te canto "saco la manito, la hago bailar, la cierro, la abro y la vuelvo a guardar" y luego te aplaudes a tí misma.
Me da un gusto enorme verte agarrar un muslo de pollo o una mazorca de choclo y comer solita.
Además has descubierto el placer de los libros, pero por lo pronto te dedicas a sacarlos uno por uno de sus estanterías: los que más te gustan son la versión de bolsillo de la nueva Constitución del Ecuador (para arrancarle algunas páginas) y el Diccionario Oxford (para pararte sobre él como escalera): cuando vengo a decirte que eso no se hace, tú misma niegas con la cabeza, dices "ah ah" en tono de prohibición, y por supuesto, luego sigues luchando con las novelas de tapa gruesa... Terminaste las clases para aprender a flotar en caso de accidente en el agua después de dos meses e hiciste la transición para la natación estilo perrito: ya me toca quedarme fuera de la piscina, mirándote chapotear y patalear feliz con las tortugas, cangrejos y patos plásticos.
Hasta el mes pasado llorabas si salía de la habitación donde estuviésemos pero ahora dices "ta ta" y te despides agitando la manito y sigues con tus juegos al menos por 8 minutos hasta que gritas "mama" para comprobar dónde ando. Ha sido un mensaje claro de lo rápido que estás creciendo que me ha traído sentimientos encontrados: trato de aprovechar el día a día con tantos aprendizajes que absorves y que a la vez me enseñas, pero este mes ha sido ya lleno de recuerdos que parecen cercanos desde que nos escogiste como tus papás y no puedo digerir del todo que ya va a ser un año...

miércoles, 30 de junio de 2010

TU DÉCIMO MES

Llegó el tan esperado Mundial de Fútbol al país que te vio nacer, feliz coincidencia estar 'aquí y ahora' como canta Cerati. El evento ha sido la esperanza de todo un continente para que el mundo lo conozca fuera de su estereotipo tribal, violento, subdesarrollado, inviable.
Entre banderas e idiomas el deporte hizo su magia y unió a los hinchas en una fiesta llena de sorpresas, en las que todos los favoritos tradicionales fueron cayendo con resultados inesperados. La final entre Holanda y España la vimos en un lodge de unos castellanos, haciendo fuerza porque la Ñ conquiste la Copa, como efectivamente sucedió. Pero para nosotros, tú has sido la verdadera campeona de este mes en el que por primera vez te dejamos con la niñera para ir al concierto de inauguración y a 3 partidos para vivir la fiebre mundialista en vivo y en directo. En ese espíritu te vestimos como una ewok en un invierno crudo (que nos pasó como factura tu primera gripe traída directamente de Ecuador por el papi) y aprendiste a soplar un pito con todo y ritmo cuando te llevamos a un 'fan fest', a atreverte con una kuduzela, además de acompañarnos en los partidos que vimos desde la casa y acolitar con mirada comprensiva en vez de susto al taita cuando protestaba porque algún jugador se jaló el gol o festejaba uno que sí se logró. Es más, en ese último juego en pantalla gigante, los españoles cantaban a gritos sus barras, soplaban las vuvuzelas, pasaban tapas y sangría encima tuyo y tú dormiste lactando con tus 73cms. y 9.5 kgs. desparramados encima mío, mientras yo trataba de taparte la orejita para que no te sobresaltes. ¡Eres increíble!
Así como ha sido increíble verte pararte agarrada de los muebles de la sala o las puertas de seguridad en las gradas, ladrar con una vocesita aguda y una mueca chistosa en la boca cuando oyes los perros de los vecinos. Te enseñé a subir las escaleras gateando y bajar en reversa, lo cual además ya aplicas también con el sofá. Por tu propia iniciativa un día nos regalaste unos guiños a los que llamamos "ojitos" y como ves las grandes celebraciones que te hacemos ya tienes claro cómo montar el show cuando tienes audiencia y es una gozadera verte derretir a todos. Otras expresiones que se han convertido ya en alegría nuestra de cada día es cuando pruebas la comida que te hago dices con énfasis ¡mmmmmmmm! y después de cada sorbo de agua, que ya tomas sola desde tu vaso con pico, dices !ahhhhh¡ como comercial de TV, así como cuando te arrimas a la cama o al hombro de quien te carga y con todo y tono dices "ah ah ah" para dormir o consolar. Ya copias todo lo que ves que hacemos y te cepillas los pocos pelos que aún tienes en la cabecita, respondes con la mano en alto cuando te digo "dame esos cinco", soplas el té que pides que te de cuando desayuno -y si no te subo al nivel de la mesa para darte parte de lo que estoy comiendo y tomando, ahora me muerdes la pierna...-, pero también soplas cuando ves el fuego de la chimenea y los calefactores porque te estoy reforzando palabras con señas y es alucinante cómo aprendes, entiendes y aplicas todo: yo digo que eres un Premio Nobel en el área de tu preferencia jaaaaaa.

lunes, 31 de mayo de 2010

Mi piel

Mi Piel…

La primera idea de tu rostro nos llego a la semana 30 (creo) con el famoso escáner en 4D que hicimos de la pancita de tu mama. Te vimos en la pantalla! Vimos tus ojazos y el voraz apetito de entonces chuparte el dedo… Recibimos de la doctora unas imágenes amarillentas que le dio un rostro a nuestros sueños e ilusiones, puso una sonrisa e imágenes a los sobresaltos y pataditas que dabas dentro de la panza intermitentemente…


Luego llegaste el 3 de agosto. Dejaste de ser sueños y pasaste a ser el día a día de nuestras vidas. Te hemos visto crecer y cambiar. Aprender y enseñarnos…

Cada vez que recorro tus rostros impregnados en la pantalla desde agosto pasado me surca el cuerpo una especie de borrasca eléctrica que me hace suspirar… que me hace sonreír… que me provoca una inconmensurable ternura… una alegría indescriptible… una ilusión de niño travieso cuando descubre una realidad más de esta vida de ilusiones y algarabías…

Eres hija querida… el alimento diario de esta existencia… por eso cuando viajaste a sorprender a tus abuelos en febrero te extrañe cada minuto de esas cuatro semanas que con tu mamá pasaste en la tierras a la que siempre volveremos y amamos…

Por eso pequeña de mi vida… estas tres semanas de mayo que he pasado tan lejos de ti han volado sin darme cuenta… aunque no te he visto como hubiese querido, la capacidad de tu mamá de contar me con detalles de narradora fantástica todas tus peripecias, vivencias, caídas, descubrimientos, novedades me dejan en la retina de la mente tu fantástica sonrisa, tu olor a lavanda recién cosechada, tus saltitos de saltimbanqui ilusionada, tu apetito de leona incansable y tus sonrisas y llantos que me secuestran en tus rutinas…

Te he extrañado… como siempre… te he extrañado hasta la saciedad… mostrando tu rostro maravilloso y fogoso a los amigos y familia… a cada mínima oportunidad. Cuento los días por volver… y en menos de 48 horas estaré nuevamente subido en un avión con la ilusión única de llegar a abrazarte y mimarte y quererte y revolcarme contigo en nuestra casita… junto con tu mama… queriéndonos y amándonos en el seno de esta pequeña familia que viniste a construir…

Gracias piel sudafricana por regalarnos a tu mama y a mi la oportunidad de crecer y aprender de ti y en ti…

Me vine para estas tierras por tanto tiempo porque El tío Pancho y la tía Ana casándose en la Perezosa....
decidieron que, luego de estar juntos por un tiempo largo en guayaquil, se querían prometer mutuamente y compartirlo con algunas personas especiales... y aunque no estuviste con nosotros físicamente tu y la mami nos acompañaron a lo largo de todo este día tan especial para tus tíos...


Tu taita…

lunes, 17 de mayo de 2010

TU NOVENO MES

Apenas llevabas un par de semanas gateando cuando decidiste que lo tuyo es la verticalidad.
Empezaste por escalarme mientras lactabas, lo cual cuando menos se veía como hazaña circense. También a trepar como hiedra por las bastas de los pantalones del Juano. Al principio con decisión pero impericia, lo cual te valió varios sustos al caer de oreja. Luego con más práctica agarraste tanta confianza que soltabas tus apoyos sin miedo, convencida que ibas a quedar en pie cuando te volteabas con una sonrisa de 1.500 watts con expresión de "mírenme, ya no me estoy agarrando del sofá" y ¡tún! por más planchazo que me lanzara, no llegaba para amortiguarte unos suelazos de espaldas cuan larga eres. Cada golpe me duele más que a tí cuando lloras con carita de sorpresa, pero por suerte olvidas pronto y te animas a volverlo a intentar, incorporando en seguida aprendizajes como el que papá te enseñó: doblando la rodilla y asentando la manito ganas estabilidad para pasar de estar de pie a gatas: así de pronto te adueñaste de toda la casa.
A mediados de mes ya esperabas asomada a los filos de tu cunita cuando te despertabas y tu ejercicio favorito era bucear sobre la mesa de la sala. Además como para que no demos por sentado que ya sabemos manejar a un bebé, el cambio de pañal y la vestida pasaron de pronto a ser un reto impresionante mientras tú te lanzabas unos largos estilo mariposa sobre la cama muerta de risa mientras uno pobre contorsionándose y estresado de que no te vayas a desnucar mientras trataba de que no te orines sobre el edredón y que no te agripes en un otoño frío que nos tocó.
El Juano viajó a nuestra llacta (tierra, en kichwa) por 3 semanas, y ni bien se subió al avión estrenaste nuevos adornos, como sentarte solita, esconderte tras el babero para hacer la gracia de aparecer con bombos y platillos (el famoso "cuquito"), hacer una caída de ojos bien chistosa donde te pones toda china y sonríes apretando los dientecitos, además de apoyarte en el hombro cuando nos duchamos y cantarte tu misma una tonada mientras yo me derrito de la ternura.

TU OCTAVO MES

Adorada Chulpi, eres un ser de luz y a esa velocidad estás creciendo, sin darme respiro para digerir los hitos que rebazas a diario entre toda la atención que te dedico. Ocho meses, ocho kilos, ocho dientes: bien simétrica en tu desarrollo resultaste.
Empezó la etapa móvil y estoy segura que lo que quieres es volar: al principio arrastraste esa pancita de pettite buddha sin enterarte que los brazos existían, sólo empujabas las piernas como resortes para impulsarte hacia adelante -en donde había que ponerte algún artefacto de carnada, de preferencia algo que no sea propiamente un juguete: el control remoto funcionó para el efecto-. Luego de semana y media de sacarle brillo al piso como un renacuajo nadando en las baldosas, comenzaron a despertar tus músculos: fuiste la reina de la descoordinación y te frustrabas pronto al tratar de ganar terreno, pero como el mes anterior descubriste cuánto te divertía rebotar mientras estabas sentada, ahora tu actividad favorita es quedar en ángulo de 45º con palmas de manos y plantas de pies sobre el piso y hacer flexiones rebotando las piernas mientras brazos y hombros se fortalecen sosteniendo tu peso. Eres una payasita, como dice tu taita, porque sabes perfectamente que causas gracia cuando acompañas este movimiento con un sonidito rítmico que también despliegas cuando tu papá te hunde contra la cama apretándote el rabito para sacarnos carcajadas en cada cambio de pañal.
Precisamente porque desde ahora hasta como los 2 años, la posición preferida de los bebés es de panza abajo para poder moverse a su antojo, las clases de natación no podían esperar más: el primer paso es aprender a flotar. Nos metemos juntas a la piscina y jugamos felices hasta que la profesora te acuesta sobre el agua, sosteniéndote desde la nuca, y te va dando toquecitos para que sepas manejar tu cuerpo. Son un montón de nuevas sensaciones para tí que te asustas y lloras con los puños apretados mientras tratas de enderezarte y para mí que tengo que refrenar las ganas de protegerte para que puedas aprender seguridad en el agua. La instructora lee en mi rostro la expresión de angustia disfrazada de sonrisa para darte ánimos y me dice "es duro, pero es por su bien, y la única que puede resistir esto es la madre: normalmente si llegan a venir el papá, la abuela o la niñera de los niños, encuentran demasiado torturante el asunto". Es la primera de interminables experiencias duras para ambas, pero estamos juntas en ello mi pequeñita.

domingo, 28 de marzo de 2010

TU SEPTIMO MES


Cumpliste 7 meses el día que hacíamos tránsito de Quito a Johannesburg vía Madrid. Nos recibió mi amiga Valentina Martínez con quien compartí dpto. en el programa de Competitividad Global de Georgetown en el 2007. Fue surrealista volvernos a ver sumandote a nuestro encuentro de 12 horas: es la primera de los 'Latin Hoyas' en conocerte. Hubo vuelta por la ciudad, tortilla de patata, regalos, mucha conversa, duchazo y siesta para que te repongas de las primeras 11 horas de vuelo y las 10 que aún nos faltaban para volver a casita con papá.

Fuiste una viajera intercontinental increíble: jugaste las primeras 2 horas de cada vuelo y luego dormiste, cosa que no volvió a pasar por culpa del jet lag ya en tierra. Todos en el avión te adoraron y me felicitaron. El reencuentro con el Juano, el entorno, tus rutinas y la zona horaria estuvieron marcadas por 5 dientecitos nacientes, 3 de los cuales emergieron a finales de marzo.

Seguimos ampliando tu repertorio de papillas caseras, con el éxito de saber que te hacen bien y te gustan. Además los cambios siguen a la orden del día: tu cabello está más tupido, ya te quedas sentada con tus juguetes y te das modos de movilizarte; giras como las agujas del reloj, das vueltas pasando de tu espalda a tu pancita o reptas empujándote con los pies y corcobeas como caballito, lo cual resulta super cómico sobretodo cuando usas el rostro como punto de apoyo...

Ya vas mostrando preferencias particulares: te encanta mirar los pajaritos en su comedero, que te explique el cuadro "Le tre età" de Klimt -con bebé, mamá y abuela en escena-, hacer percusión con todo lo que esté a tu alcance, probar los sonidos que puedes emitir -desde fingir tos hasta grititos en diferentes tonos y vocalizaciones- y hacer gala de tu motricidad fina agarrando entre el índice y el pulgar, como con una pinza, mis cabellos que sacudes como crines al galope, mis lunares de los que quieres despojarme por si acaso no pertenecen en mi piel, mi nariz que ha sufrido desde asfixia hasta exploraciones dignas de un otorrinolaringólogo (nota al margen: mantener las uñas de la Chulpi bien cortadas se ha tornado un asunto de seguridad personal) y la cereza del pastel es que has descubierto que tu principal fuente de alimentación y confort tienen botones como tus juguetes favoritos y por si fuera poco con los mordiscos para estrenar los dientes, ahora los pellizcones a la hora de la curiosidad son mortales.

Como bien dice mi amiga Claire, pronto estarás saliendo de citas y no nos habremos dado ni cuenta. Por eso cada día procuro besarte, contemplarte y cuidarte abrazando el hecho de que el presente se llama así porque es un regalo.

sábado, 6 de marzo de 2010

TU SEXTO MES


La noche que aterrizamos en Ecuador, tu primera vez en el terruño, cumpliste 6 meses. Bien dicen que los hitos de desarrollo se dan cada trimestre, y éste fue muy especial porque la familia ampliada pudo participar de tu proceso de crecimiento.
Después de 4 días te adaptaste a la nueva zona horaria y comenzamos a introducir papillas de camote, zanahoria, manzana y zapallo. Esperábamos –según las advertencias de los libros- que escupieras más de la mitad en el proceso de aprender a tragar una nueva textura de comida distinta a la leche materna, pero nos demostraste que contigo “no hay camino, sino que se hace camino al andar” como el poeta Machado y el cantante Serrat nos advirtieron hace años: mientras la Ouma Julia retiraba una cuchara vacía de tu boca, debía introducir otra llena para que no protestes, y te bajaste todo un pote de primerazo. Y la Rosita fue dichosa de hacerte juguito de granadilla, tradicional para los bebés ecuatorianos, y cargarte un ratito a diario antes de empezar sus quehaceres, y hasta se dio tiempo para tejerte a mano un ponchito hermoso –como hizo conmigo cuando yo tuve 6 años-. Entonces con la nueva alimentación, pusiste a funcionar tu sistema digestivo a diario con pañales sucios que fueron un premio después de 6 meses de tenernos a la expectativa cada 4 ó 6 días para este suceso.
Dejarte mimar por los abuelo/as, los tío/as, los amigo/as y hasta los amigos de todo/as los anteriores fue muy bonito porque evidenció lo especial que eres y cómo el amor que nos tienen también se permea hacia ti. Pero eso fue sólo al principio, ya que apenas te conocieron fuiste tú quien se los metió al bolsillo por mérito propio: la Ouma Julia tuvo un mes intensivo de acompañarnos para entretenerte mientras yo manejaba a invitaciones o lidiaba con trámites. El Oupa Pico lleva como medalla de honor el día en que te dormiste sobre su hombro mientras te paseaba por “el museo”, como autodenominó a la casa. La Abuela Paquita organizó té con sus amigas para presentar a la nieta tan anhelada y todas te regalaron su cariño al conocerte, fascinadas por tu historia, tu carácter y tu visita. Al Abuelo Patricio le coqueteaste desde el primer vistazo, al punto de dejar de lactar para sonreírle a encía pelada y jugar con sus cosquilleos. Los tíos Pico, Martín, Pancho, Andy, Vero y los primos Josean, Nacho y Sebas te gozaron también en sus brazos. Sin embargo, si bien todo encuentro fue memorable y los llevo en mi corazón, quiero hacer énfasis en el momento en que estuviste cara a cara con tu Bisabuelita Alba.
Ella es, de los abuelos de la generación de papá y mamá, la única que nos queda. Este 08 de mayo del 2010 cumplirá 89 años en la Tierra, los que lleva cantando las verdades con su voz grave a quien se le ponga en frente: en ello te le pareces. La bisabuelita Alba es de pocas pulgas y aún así se te acercó con dulzura y te dijo “háleme el pelo si quiere, coja nomás mis lentes” que son tus nuevas aficiones. Ninguna de las chicas Panchana ese día daba crédito a sus oídos. Opinó que eres tan linda que ese debió haber sido tu nombre, y te prestó su bastón para jugar.
Traté de llevarte a varios sitios lindos para que tuvieras una muestra del país en tu subconsciente y en el alma. Nos quedaron pendientes la Amazonía, el Océano Pacífico y rinconcitos de aquí y allá. Pero no faltaron el Cotopaxi, que el taita ha coronado varias veces y las aguas del Limpiopungo que puse en tu frente para que el silencio prístino y las aguas glaciares de su laguna vayan contigo. También en Nanegalito fuimos testigos de los Yumbos, cultura de emprendedores y sus ritos purificadores, los que tocaron tu frente con agua del Río Tulipe en medio de la frondosidad del bosque húmedo. Y al norte del país tuvimos la suerte de ver despejado el Imbabura, rodeado de identidad desde la vestimenta hasta la comida de la zona, donde el Lago San Pablo esperaba marcarte la frente con agua volcánica sagrada. Finalmente complementamos estos bautizos de la Madre Naturaleza con una bendición del Padre Dios a través del Juan Botasso, un sacerdote antropólogo con un enfoque práctico de cómo vivir por un buen camino, sea cual fuere el que uno escoja: lo que queremos para ti mi hermosa Chulpi.

miércoles, 3 de febrero de 2010

¡¡¡SORPRESA!!!

Una tarde llegó mi Juano y como si se tratase de un asunto cotidiano me planteó la posibilidad de viajar contigo a Ecuador para que la familia y los amigos te conozcan.

La emoción me desbordó en lágrimas: este regalo por mi cumpleaños #32 trae consigo la maravilla de poder tocar con la alegría que nos traes a diario a nuestros seres queridos: Franca creó el vínculo físico entre África y América a sus seis meses cumplidos mientras aterrizábamos.

Parada de tránsito en Europa y 26 horas luego de partir, la Chulpi viajera supo lo que es una abuela, tíos y primos Navarro chochos en el aeropuerto esperando sin saber que las que saldrían de aduana eramos nosotras. Después de cuando tu taita nos dejó instaladas en el avión, éste fue el segundo momento en que lo extrañé profundamente: el primo Nacho preguntó, ¿y el tío Juani? Qué penita me dio.

El tío Pico fue el cómplice que nos recogió y armó la coartada para sorprender al Oupa Pico y a la Ouma Julia. La cosa no salió como planeé, sino aún mejor (lección que la vida me viene recalcando desde el embarazo) : llegamos a casa y no había nadie. Nos dio tiempo de acomodarnos y de salir a darles el encuentro a los abuelos, desde adentro.

Mi papi iba camino a inyectarse un desinflamante para la espalda y cuando lo saludamos, no daba crédito a sus ojos. "MaFe...¡¿MaFecita?!" fue todo lo que pudo decir en su asombro, se acercó con una sonrisa, estiró sus brazos para cargarte y rompió a llorar. Te abrazaba y repetía "mi nieta, es mi nieta" mientras hasta las vecinas se enteraban de nuestra llegada. Más tarde llegó mi mami después de un té de amigas y cuando le abrí la puerta, enmudeció y se le congeló la sonrisa de incredulidad; y aún confundida me reclamó que todo el día había llamado para cantarte happy birthday como cada mes en esta fecha maravillosa cuando llegaste al mundo.

Gracias por hacernos emocionar hasta la médula del alma Pettite Budha.

domingo, 24 de enero de 2010

TU QUINTO MES


Aquí el trío Navarro-Gallegos empezando no sólo nuevo año sino nueva década: con la novedad que todos esos litros de babas, los pequeños mordiscos a lo que se te cruce al alcance de las manos y hasta el desfase horario en tu rutina de sueño -malgenio incluído- tienen una razón y un par de resultados visibles: ¡tus dos primeros dientecitos a la vista!

Qué emoción tan bonita es la de verte crecer, no se compara con nada. Ahora cuando te ríes, o lloras, o te emocionas y juegas mientras lactas, me dejas ver o sentir esa pequeña luz en tu encía. Muestras interés es todo lo que comemos o bebemos papá y mamá en la mesa, así que empezamos a probar manzana y sandía en un aparatito como chupón pero con malla para que puedas sacarle jugo a la fruta, experimentes su sabor y aprendas a masticar. Terminas toda melosa y a veces te frustras porque no tienes paciencia cuando ya te has chupado todo y toca rellenarte la herramienta esta de introducción a la comida, pero es un contento verte. Sobretodo para tu taita que así participa más de tus comidas: cuando empieces con las papillas, va a ser para él una nueva actividad que puede compartir contigo, aparte de los duchazos que se dan juntos y que tanto me enternecen: verles abrazados bajo el agua, conversando y mimándose.

He comenzado también a alistar la sección de tu clóset que va de 6 a 12 meses y no lo puedo creer, así mismo es lindo recordar el gesto de quienes te han regalado tu ropita -la mayoría, la Ouma Julia, que ya ni me pregunta cómo estoy yo sino de una dónde está la bebé-. Incluso al ir a clases demostrativas de la academia de natación y el grupo de estimulación a los que pronto te unirás, se me hace un nudo en la garganta de imaginarte "grande", con tus avances y alcances: en nuestras caminatas diarias de la tarde, Lüc el peke de 2 años de una amiga, te regaló tu primera flor que está preservándose entre las hojas de la biografía de Mandela...