El Tinkui, en kichua, significa renovación de energía y reencuentro de sí mismo, innovación para ser mejor. La llegada de Franca al mundo y nuestra nueva vida en África son el motivo de esta bitácora para compartir nuestro propio Tinkui.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Bienvenida.... a casa Franca
Francamente pequenia fueron momentos intensos intensos llenos de felicidad indescriptible... luego de verte por 9 meses crecer en esa pancita e imaginarte en blanco y negro en lugar de technicolor... y sentir tus pataditas en el dia o por la noche mientras tu mama cada dia se volvia menos habil para darse vueltas y acurrucarnos con nuestro delicioso click! ahora ya estas con nosotros... en la casita.. en Pretoria...
ahora nos toca el otro mundo... uno que nunca pensamos ni planificamos. nos tedras que disculpar todas las idioteces que te haremos... pero como dice tu abuela paquita, amor no ha de faltar. todo ha de salir epsontaneamente... saldran cosas bien... otras mas o menos y otros tendremos que aprender hechando a perder... jeje... esta preciosa... y vulnerable...
estas ya con nosotros... estas con una mama llena de informacion y un taita que no tiene idea como mismo sera de quererte, criarte y que ojala todas las bestialidades que he hecho en la vida sean parte de lo que te pueda compartir para disfrutar lo que se te viene por delante de la manera mas intensa que puedas...
tengo un pana, se llama Chino... con el hay que hablar para que veas la intensidad de la vida... y como el otros tarntos y queridos que poco a poco te he de ir contando... igual de intensos, igual de cariniosos igual de humanos llenos de debilidades y lecciones que compartir...
llegas a un mundo imperfecto pero maravillos...
bienvenida...
Nuestros tiempos juntos y francos
Si empezamos por la tarde... llego a casita para baniarnos juntos... tu mama prepara la tina y yo te despierto o desvisto de a poco...
el invierno ya se acabo... fue nuestro martirio... porque basicamente odias el frio y el maldito invierno aca es de un frio de esos que te muerden... nos hubieses visto cambiandote de paniales a la madrugada... todo un operativo para que no te congeles las paticas y la pancita... jeje radiador, calefactor de aire, cobija, y una cambiada que no duraba ni 3 minutos...
ahora las cosas son distintas con la primavera entrando... y nos encanta y te encanta...
somos asi... felices... yo soy feliz. me encanta baniarte... te visto y te dejo lista para la cena de las 7pm con la mama, prendemos la fiesta de grillos (un aparatejo que te hipnotisa con un ruido ambiental de grillso) y te ensartas a la teta... luego luego duermes tres o 4 horas para la sigueinte comilona y cambiada de panial... lo mismo a las 3am y luego a las 7am...
terminamos la noche... con una gran conversadera juntos mientras me pego un cafesito... conversamos, te miamos y terminamos en el fular coqueteandonos hasta que caes otra vez en manos de morfeo...
viernes, 11 de septiembre de 2009
miércoles, 9 de septiembre de 2009
De paso pero dejando buena onda siempre 2009
25 de marzo, 2009
Los primerísimos fueron mi Josefa y su esposo Dima. Amiga colegial ecuatoriana casada con ruso, viven en Washington DC, pasaron por acá después de conocer Mozambique. Nos dieron el gusto de estrenar el comedor que había llegado el mismo día que ellos: ubicaron la casa precisamente porque desde fuera se ve vacía. Acá modelan los regalitos que te trajeron como muestra de cariño, al más puro estilo de los reyes magos: algo de nuestra tierra, libros y algo africano, buen combo. ¡Gracias panitas!
13 de junio, 2009
Los motivos laborales no impiden ponerle una
nota personal a los viajes: Ecuador e Italia representados en otra pareja internacional, la Ceci Vaca y el Michele Urbani, adorables juntos y llenos de buena energía. Recogerles de la parte norte de Pretoria fue toda una aventura y la conversación en la cena versó desde racismo hasta estandares educativos, ¡riquísimo! Para ellos en una noche fría de invierno, Franca se lució en todo su esplendor terminando la semana 32 dentro de una pancita que ya no deja cerrar mi abrigo, demanda caricias con cada retozo y emociona a todos.Aparte de su pareja, la siguiente persona que una futura mamá quiere tener cerca cuando se acerca el tiempo de recibir al bebé, es a su propia madre. Por eso vino desde Ecuador tu Ouma Julia en su primer viaje intercontinental a los 56 años: a ver en vivo y en directo y no por skype mi panza maravillosa contigo dentro, a estrenarse como abuela emocional, física y psicológicamente, a prepararnos sopitas caseras, tejernos chal para mi y saquito para ti mientras aguantaba la angustia de oirte llorar por el cólico a la madrugada, darse modos con el inglés y convertirse en la mujer más feliz de su generación al poder abrazar a su primera nieta. Es gracias a ella, que te tomó mil fotos por minuto desde que naciste, que estás recontra acostumbrada a la cámara y a la fama que te ha traído el compartirte con nuestros afectos al otro lado del océano.
jueves, 3 de septiembre de 2009
TU PRIMER MES
Las 2 primeras semanas fueron una prueba física y emocional durísimas para todos en casa. Yo trataba de aplicarte una rutina de sueño que aprendí en los libros, mi mamá se quería pasar contigo en brazos todo el día por tanto que llorabas y tu taita a pesar de no saber nada de bebés, descubrió una forma de cargarte que tranquilizaba un fenómeno al que sólo se puede describir como maligno: el cólico. La Ouma Julia denominó a esta posición como “trapito sucio”.
Tratando de asirnos a una sensación de control en medio de tanta incertidumbre, seguimos religiosamente un formato que en el hospital servía para monitorearte, y que a nosotros nos sirvió para conocerte en lo más básico: cada cuánto te alimentabas, por cuánto tiempo, cuántos pañales mojados y sucios habías hecho en el día, si vomitabas y cualquier otra novedad. Manos mal el Juano tenía un permiso de paternidad de 10 días laborables porque sin él junto a mí me hubiera desmoronado: dándote de lactar cada 3 horas, resistiendo el dolor de los puntos mientras te paseaba para que dejes de luchar contra el sueño y duermas por fin, desesperada por un hambre que de pronto me atacaba hasta con antojos de los que no tuve en todo el embarazo y sintiéndome perdida en una experiencia para la que nunca estuve preparada; el día no se diferenciaba de la noche y las fechas pasaban sin lograr llegar a darme un duchazo, o tener un momento para desanudar mis contraídos músculos de la espalda.
Me doy cuenta que contigo tendremos infinitas “primeras veces”, un privilegio de aprendizaje del que te doy gracias porque me permite ver el mundo con nuevos ojos: tuviste tu primer evento social a la semana de nacida, celebrando el día nacional de Ecuador y te convertiste en centro de atención de todos los diplomáticos; inauguramos con registro el libro consular de nuestra Embajada; nos permitiste airearnos y curtirnos a la vez al salir a 3 compromisos nocturnos del trabajo de papá quedándote profunda a cargo de tu Abue que por primera vez pudo terminar en tiempo récord unos chales tejidos hermosos mientras velaba tu sueño con el celular listo para llamarnos por si te despertabas antes de que estemos de regreso, lo cual afortunadamente nunca sucedió. Y después de un frío con el que batallamos en cada cambio de pañal, baño de tina y vestido matutino, finalmente sentimos el calor de la primavera y por primera vez te aligeramos de ropa llenos de placer estos mismos personajes que al principio del mes sufrimos tanto.
