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jueves, 2 de abril de 2009

Más que un nombre, una identidad

Hace más de un año en una tarde ociosa de domingo, el Juano y yo teníamos una charla -con la distancia conceptual del caso en ese momento- sobre la importancia de los nombres en la identidad de los hijos.

Con el perdón de quienes se llamen así, coincidíamos que si eres una "Soledad", "Dolores", "Magdalena" o algo por el estilo, empiezas a subir la cuesta con innecesario peso extra encima. Además acordamos que con el 95% de la población latinoamericana llamándose "María" para las niñas y "José o Juan" en el caso de los niños más cualquier apéndice que lo complemente (a veces sin mucho éxito), los nombres compuestos nos tenían saturados. Finalmente el argumento de ponerle un nombre según el santoral o un pariente es tan tradicional que obviamente nos hace correr en dirección contraria, siendo como somos (o como salimos).

Así, nuestros criterios de selección fueron: que sea corto, que tenga significado, que sea diferente, que combine con sus apellidos y que le cause orgullo la historia del mismo.

Todo con respecto a tu llegada a nuestras vidas ha embonado como si hubiese sido perfectamente planificado por un sabio: el tiempo, la época, el entorno, y no podía ser la excepción, el nombre; sólo teníamos escogida una opción por si eras del equipo femenino.

FRANCA es lo queremos que nuestra hija sea en el mundo que la verá crecer, le marcamos un camino que deberá llevar con la responsabilidad que le dará el ser frontal, honesta, limpia y clara, todos atributos fuertes que se echan mucho en falta en la adultez del género humano en general ¿no? La Negra Benalcázar, tutora oficial de este blog, aportó con el origen y significado del nombre escogido: http://www.misabueso.com/nombres/nombre_franca.html

3 comentarios:

  1. Hace más de seis años empezó mi “recorrido” con tu madre. Ahora que hago memoria, puedo recordar claramente como se había “acicalado” para nuestra entrevista y pese a que era muy joven en edad, supe en ese momento que sería un aporte muy bueno para la empresa en la que yo trabajaba. No me equivoqué en eso, pero en realidad no fue solo un buen aporte para la empresa, sino para mi vida.

    Las personas somos como somos. Cuando tengas edad de seguro te harás una clara idea de cómo es tu madre, hoy, voy a contarte como es para mi. La “Flaquichica” como cariñosamente la llamamos, es una mujer frontal, clara y sin rodeos. Me ha generado más de un dolor de cabeza por sus rebeldías con mi forma de manejar las cosas laborales ja, ja, ja, por su sebera crítica a las cosas establecidas, por no querer ser parte de quienes solo aceptan y no cuestionan, y no es que yo sea una ciega seguidora de esas cosas, pero hemos tenido diferentes ángulos para atacarlas.

    La Mafe es totalmente opuesta a mí. Cuando yo pienso que lo mejor de ir al cine es comprar y comer un rico hot dog ja, ja, ja, a ella eso le suena a pecado con cola!! Cuando a mí se me aguadija los ojos pensando en “Romeo y Julieta” a ella se le pone la piel de gallina pensando en las injusticias sociales o laborales. Cuando yo soñaba en tener una familia y muchos hijos, ella pensaba en “luchar por la justicia” ja, ja, ja.

    Esa fue la razón por la que –tiempo atrás- le pedí que fuera la madrina de mi primer retoño “La Madri” como ahora la conocen en casa. Cuando conversamos con el flaco (léase: tío George, Caresapo, o simplemente Jorge) pensamos en que nos gustaría compartir el desarrollo de Daniela (la primera de nuestros tres tesoros), con alguien que le aportara cosas que nosotros no podríamos, no por falta de voluntad, sino por aquello que hoy cada vez es más común mencionar “competencias” ja, ja, ja.

    Yo quería que tu madre le transmitiera a mi pequeña el amor por el arte, por la cultura. Que agregara a su desarrollo una óptica diferente de la vida, de autenticidad. Que la impulsara a no tener temor a decir lo que pensara o lo que sintiera, a tener otros propósitos en la vida que los comunes y silvestres.

    Ahora que tú estás creciendo en el vientre de la Flaquichica, estoy segura que esas cosas tan especiales que he deseado que las comparta con mi familia, tú las vas a recibir y sé que harás buen uso de ellas y que darás honor a tu nombre y al legado que tus maravillosos padres te darán.

    A la distancia yo me conformo con saber que estás creciendo bien!! El mundo que hoy rodea tu desarrollo de seguro añadirá mejores y mayores experiencias… Dios te bendiga!!

    Vero.

    Ahora te copio un texto que me encantó:

    Las mamás
    Por Isabel Allende


    Siempre que quieren hablar de madres en la televisión muestran mujeres con chicos en los brazos, sonrientes, dulces, cariñosas, sin una pizca de cansancio, espléndidamente maquilladas y a eso agregan maravillosas frases de pósters.
    ¡¡Mentiras !!!

    Las mamás no somos abnegadas amantes del sacrifico y aguerridas guerreras que todo lo pueden.
    Las mamás lloramos abrazadas a la almohada cuando nadie nos ve, pedimos la peridural en el parto y puteamos en 17 idiomas cuando tenemos que poner el despertador a las 2 de la mañana para ir a buscarlos a una fiesta.
    Cuando les decimos que no se peleen con ese compañerito que les dice 'enano' o 'cuatro ojos', y les damos toda clase de explicaciones conciliatorias, en realidad querríamos tener el cogote del pequeño verdugo entre nuestras manos.
    Y también pensamos que la vieja de geografía es un mal bicho cuando les baja la nota porque no saben cuántos metros mide el Aconcagua que, al final, a quién cuernos le importa.
    Pero no lo podemos decir.
    No es que nos encante pasarnos horas en la cocina tratando de que el pescado no tenga gusto a pescado y disimulando las verduras en toda clase de brebajes, en lugar de tirar un Patty a la plancha.... Es que tenemos miedo de que no crezcan como se debe.
    No es que nos preocupe realmente que se pongan o no un saquito... Es que tenemos miedo de que se enfermen.
    No es que los queramos más cuando se bañan.... Es que no queremos que nadie les diga roñosos.
    No lo hacemos por Uds. Lo hacemos por nosotras.
    Porque ser mamá no tiene que ver con embarazos, pañales y sonrisas de aspirinetas.
    Tiene que ver con querer a alguien más que a una misma. Con ser capaz de cualquier cosa con tal de que ustedes no sufran. NADA, nunca, jamás.
    Ustedes nos hacen felices.... cuando les encantan nuestras milanesas, cuando nos consideran sabias por contestar todas las preguntas de los concursos de la tele.
    Cuando vienen llorando a gritos porque se rasparon la rodilla y nos dan la posibilidad de darles consuelo y curitas.
    Cuando recién levantadas nos dicen, qué linda que estás, mamá.
    Ustedes nos hacen mejores.
    Nos dan ganas y fuerzas. Nos comeríamos un gurka crudo antes de que les toque un dedito del pie. Nos lavamos la cara y salimos del baño con una sonrisa de oreja a oreja para hacerles saber que la vida es buena, aunque nos vaya como el reverendo...
    Cantamos las canciones de Chiquititas y vemos Barney y escuchamos a Los piojos y compramos Nopucid y repasamos 500 veces la tabla del 2 y arreglamos el carburador para llevar a los pibes a fútbol, a inglés, a dibujo, a la psicóloga, a básquet, a volley, a danzas, a la casa de la amiga, a la maestra particular, al dentista, al médico, a comprar un pantalón...
    Y armamos 24 bolsitas con anillitos y pulseritas y tratamos de que la torta parezca un Pikachu y nos buscamos otro trabajo y sacamos créditos y nos compramos libros y vamos al psiquiatra y al pediatra y a los videos y negociamos con los maestros y los acreedores y recortamos figuritas y estudiamos junto a ustedes ríos, provincias, las capitales de los países de Europa y nos ponemos lindas y nos enojamos y nos reímos y nos salimos de quicio y nos convertimos en la bruja y la princesa de todos los cuentos....
    Sólo y exclusivamente para verlos felices.
    VERLOS FELICES ES LO QUE NOS HACE FELICES. Ojala pudiéramos pegar el mundo con cinta scotch (como el velador que cayó en combate en la última guerra de pijamas party), para que fuera un lugar mejor para ustedes.
    GRACIAS POR HACERME SU MAMÁ. GRACIAS POR HACERME TAN IMPORTANTE.
    Gracias, por esas porquerías que hacen en el colegio con corchitos y escarbadientes (que casi nunca entiendo para que sirven pero guardo religiosamente),
    Gracias por los abrazos, los besos, las lágrimas, los dolores, los dientes de leche, las cartitas, los dibujos en la heladera, el Amoxidal, por tantas noches sin dormir, los boletines, las plantas rotas del jardín por jugar a la pelota, por mi maquillaje arruinado por ser usado para jugar a la mamá, por las fotos de la primaria .....
    Son mis mejores medallas. Gracias porque LOS AMO. Y ese, es el amor que me hace grande.
    LO DEMAS ES MARKETING

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  2. El escoger un nombre es una tradición muy antigua o de toda la vida... varias ocasiones en anécdotas contadas se habla de que ciertas personas cambiaron su nombre o alguien les dio un nuevo nombre que les identifique con su verdadera individualidad.

    Casos conocidos como el de Simon que luego fue Pedro en el nuevo testamento, o el de Cat Stevens que ahora es Yusuf Islam son ejemplos de esto.

    Es muy interesante ver que han puesto su tiempo y su análisis para escoger el nombre de la bebé.
    Una pregunta, se siente la naturaleza de la personalidad de Franca ya en este momento del embarazo?

    Un abrazo
    Xavi

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  3. ¡Queridos!

    El nombre...estamos de acuerdo con Dianita que debe ser algo no muy común. Lo digo por experiencia propia. Al llamarme mis padres Boris -mi hermano mayor ya tenía por nombre "Dimitri"- entonces no podían llamarme "Ricardo" porque al crecer podría reclamar por qué no tengo un nombre como el de mi hermano, o él pedir un nombre como el mío.

    Así fue: Boris.

    Pero me reservo el contarles cuál es mi segundo nombre, porque me parece innecesario su uso. A mí nunca me llaman por éste, incluso algunos amigos en Colombia dicen que el segundo nombre se usa para llamarte la atención o hacerte parecer galán de telenovela (sic): "¿No te has enterado?...Roberto Mauricio es hijo del cura". Suena bien entonces.

    Mi nombre además es fácil de recordar. Eso es bueno.

    Pero claro, luego aprendí que también el nombre al igual que la cocina, tiene sus fusiones con la cultura donde uno vive: Boris, Borgis, Doris (sí, ¡hasta me han cambiado de sexo gratuitamente!), etc. Inlcuso mi mejor identidad secreta fue dada por Iván Hurtado, Capitán de la Selección, cuando me rebautizó como "Vori". Eso fue muy divertido.

    Así que, querida Franca, bienvenida a este mundo maravilloso, y sí, desde ya vienes pisando fuerte con tu nombre para traernos siempre la verdad de que lo mejor de esta vida es la vida misma.

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"Calla si lo que tienes que decir no es más bello que el silencio" (proverbio árabe): la idea es que esto le sirva a la guagua luego...