Este mes siguiste regalándonos la frescura de las primeras veces, cuando te sostuviste parada sin apoyo por unos segundos, con esa sonrisa de 8 dientes resplandecientes y naricita arrugada, manos abiertas y pelos parados.También cuando aprendiste a usar sorbete para beber, cuando diste tu primer par de pasitos con el papi recién llegado de la oficina mientras yo colgaba la ropa fuera luego de un día un tanto largo y me perdí el momento "kodak".
Te enseñé a mandar besos volados -para lo cual confío que con el tiempo, te pongas un poco más selectiva que ahora- y a acariciarme el cabello en vez de que lo jales cuando te estás adormeciendo, ¡eres una delicia!
A tus 11 meses te llevamos a ver vacas en una granja lechera: te deben haber parecido super exóticas porque hasta ahora todo ha sido leones, jirafas, elefantes, kudus, zebras y animales bien africanos. Haces con las manos una especie de baile flamenco cuando te canto "saco la manito, la hago bailar, la cierro, la abro y la vuelvo a guardar" y luego te aplaudes a tí misma.
Me da un gusto enorme verte agarrar un muslo de pollo o una mazorca de choclo y comer solita.
Además has descubierto el placer de los libros, pero por lo pronto te dedicas a sacarlos uno por uno de sus estanterías: los que más te gustan son la versión de bolsillo de la nueva Constitución del Ecuador (para arrancarle algunas páginas) y el Diccionario Oxford (para pararte sobre él como escalera): cuando vengo a decirte que eso no se hace, tú misma niegas con la cabeza, dices "ah ah" en tono de prohibición, y por supuesto, luego sigues luchando con las novelas de tapa gruesa... Terminaste las clases para aprender a flotar en caso de accidente en el agua después de dos meses e hiciste la transición para la natación estilo perrito: ya me toca quedarme fuera de la piscina, mirándote chapotear y patalear feliz con las tortugas, cangrejos y patos plásticos.
Hasta el mes pasado llorabas si salía de la habitación donde estuviésemos pero ahora dices "ta ta" y te despides agitando la manito y sigues con tus juegos al menos por 8 minutos hasta que gritas "mama" para comprobar dónde ando. Ha sido un mensaje claro de lo rápido que estás creciendo que me ha traído sentimientos encontrados: trato de aprovechar el día a día con tantos aprendizajes que absorves y que a la vez me enseñas, pero este mes ha sido ya lleno de recuerdos que parecen cercanos desde que nos escogiste como tus papás y no puedo digerir del todo que ya va a ser un año...
